En muchas ocasiones caemos en el enorme error de dar a Segovia por sentado, porque está cerca y no es un lugar costero idílico. Sin embargo, en tierras segovianas se esconden algunos pueblos medievales increíbles que se detuvieron en el tiempo ajenos a la vida moderna. Cuéllar es uno de los más sorprendentes, declarado Conjunto Histórico-Artístico y perfecto para una escapada exprés de un día desde Madrid.
Esta villa medieval segoviana no tiene tanta popularidad como Ávila, pero su castillo y sus murallas compiten en belleza, historia y buena conservación. No en vano, ambos son Monumentos Artísticos Nacionales y testigos vivos de una población donde convivieron judíos, árabes y cristianos en armonía. Una confluencia de la que Cuéllar puede presumir en su docena de iglesias.
El Castillo y las murallas de Cuéllar
El Castillo-Palacio de los Duques de Albuquerque es el edificio más emblemático de este pueblo segoviano y no es de extrañar: sus enormes torreones y su patio de armas son imponentes y están tan bien cuidados que nos hacen sentir en pleno siglo XIV, cuando se levantó esta fortaleza. En la actualidad es un instituto, pero se puede visitar pagando una entrada de 4,50 euros.
Por sí solo, este castillo y sus almenas transmiten un poderío medieval muy potente. Sin embargo, las murallas totalmente restauradas llevan la postal de Cuéllar al siguiente nivel: el de un museo histórico al aire libre. En total, la villa tiene dos recintos amurallados que se terminaron de levantar en el siglo XVI.
Puerta de San Basilio
Ambos se pueden pasear en su zona alta, con unas vistas preciosas al mar de pinares. Además, se conservan en pie cuatro de las doce puertas originales: la Puerta de San Basilio, la Puerta de Santiago, el Arco de San Martín y la Puerta de San Andrés.
El mar de pinares
Cúellar es un pueblo con muchísima arquitectura mudéjar y rodeado de la mayor extensión de pino resinero de Europa. Por esa razón, cualquier punto alto de la localidad tiene unas vistas impresionantes hacia un horizonte verde y espeso, que se extiende hasta el límite de nuestra mirada y han regalado a este lugar el sobrenombre de "isla mudéjar".
La ciudadela de Cuéllar
Estudio de Gramática
El casco histórico de Cuéllar es una amalgama de edificios medievales, musulmanes y judíos que confieren a este pueblo de un carácter monumental muy especial y diferente. Sus callejuelas, plazas y fuentes están rodeadas de casas blasonadas realizadas en mampostería de piedra o entramados de madera sobre paredes encaladas, creando una sensación de viaje en el tiempo a cualquier visitante.
Ayuntamiento de Cuéllar
Lo ideal dentro de la Ciudadela es perderse y dejar que nuestros pies nos lleven hasta rincones tan increíbles como la Judería, el precioso Estudio de Gramática con estilo renacentista del siglo XV, el Palacio del Rey Don Pedro I y su arquitectura románica civil o su Plaza Mayor, donde podemos ver la Cárcel Vieja reconvertida en Ayuntamiento y probar el mondejo, un guiso de tripas de cerdo típico de la región.
El pueblo con doce iglesias mudéjares
Si el Castillo y las murallas ya eran apuesta segura, Cuéllar sube aún más su atractivo a golpe de templos religiosos. Solo en este pueblo hay doce iglesias y todas ellas son espectaculares. No temas, están unas muy cerca de las otras y podrás visitarlas todas en el mismo día.
Iglesia de San Martín
La más destacable es la iglesia de San Martín, levantada en los siglos XII y XIII muy cerca del castillo y declarada Monumento Artístico Nacional, por se de un estilo mudéjar muy puro. Es uno de los mayores reclamos turísticos del pueblo y hoy en día alberga el Centro de Interpretación del Arte Mudéjar.
Iglesia de San Esteban
Otra muy conocida es la iglesia de San Esteban, ubicada en la zona alta de la villa con su enorme ábside desafiando al horizonte. Su arquitectura en rojo y blanco mantiene en pie arcos, casetones y frisos. Además, forma parte de un parque arqueológico de tenerías, pozos de nieve, silos de alimentos y tumbas antropomorfas.
Iglesia de El Salvador
Le siguen monumentos como la iglesia de San Andrés, con un ábside mudéjar y una planta perfectos, que se mantienen desde el siglo XIII. También está la iglesia de San Pedro del siglo XI, cuya torre fue un bastión defensivo; o la iglesia de El Salvador, con una torre muy esbelta justo a los pies del templo.
Iglesia de Santiago
Puedes continuar hasta hartarte, porque a Cuéllar le sobran iglesias: la iglesia de San Miguel, la Capilla de la Magdalena, la iglesia de Santa María de la Cuesta, la iglesia-torre de Santa Marina, la iglesia de la Trinidad, la de Santo Tomé o la iglesia de Santiago, de la cuál solo se conserva su ábside y permite apreciar las antiguas arquerías con vistas al mar de pinos.
Una buena colección de conventos
Convento de San Basilio
En Cuéllar también hay conventos históricos y preciosos que se mantienen en perfecto estado de conservación, a pesar de datar de la Edad Media. Algunos ejemplos son el convento de San Basilio del siglo XVII, el convento de Santa Isabel de 1571, el convento de la Trinidad de estilo gótico o el de la Concepción.
Cuéllar es la prueba de que no nos hace falta coger días de vacaciones ni vuelos internacionales para desconectar fuera de casa. Nos basta con coger coche o tren y escaparnos a pasar un día de historia, cultura y naturaleza en un sitio nuevo, entre casas blasonadas y callejones que aún viven detenidos en el tiempo.
Fotos | @turismocuellar, Turismo Cuéllar.
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