Junto a Arnold Schwarzenegger, Sylvester Stallone es una de las figuras más icónicas del cine de acción. Desde los años setenta, su nombre ha quedado asociado a personajes que luchan contra la adversidad física y emocional, con Rocky como el gran punto de inflexión de su carrera y una de las sagas más influyentes de la historia del cine. Con el paso del tiempo, su figura se ha mantenido vigente, tanto delante como detrás de las cámaras.
Esa longevidad profesional ha ido acompañada de una imagen pública muy ligada al cuidado físico y la disciplina. A sus casi 80 años (los cumple el 6 de julio), Stallone continúa entrenando con regularidad y mantiene unos hábitos de vida estrictos que, según ha explicado en distintas ocasiones, le permiten conservar la energía necesaria para seguir activo.
Han pasado casi cinco décadas desde el estreno de Rocky, pero Sylvester Stallone sigue manteniendo un físico envidiable. Buena parte de ese estado, según ha señalado, tiene que ver con la constancia en su rutina diaria y con una alimentación estructurada que repite de forma habitual.
El desayuno de Stallone
En una entrevista concedida a la revista Longevity, cuyas declaraciones fueron recogidas posteriormente por distintos medios, Stallone explicó cómo suele empezar el día. Antes del desayuno, toma un vaso de aminoácidos líquidos y, después, su menú habitual incluye "tres claras de huevo, media yema, avena en copos, pan de centeno tostado, papaya fresca e higos".
Se trata de una combinación en la que se equilibran proteínas de alta calidad, carbohidratos complejos y frutas ricas en fibra, vitaminas y antioxidantes. Un enfoque nutricional orientado a mantener la energía de forma estable a lo largo de la jornada y favorecer la recuperación tras el ejercicio.
Una dieta pensada para sostener, no para esculpir
Al mediodía, el actor reconocía comer calabaza asada, pollo a la parrilla sin piel, ensalada y fruta. Y por la noche, pescado asado, ensalada y pan tostado alto en fibra, con permiso ocasional para la ternera. Nada extremo o que recuerde a los años en los que se machacaba para llegar a un 2,9% de grasa corporal antes de un rodaje.
Esa etapa, la de las dietas al límite, la describió él mismo en una entrevista recogida por Steel Supplements: pasó temporadas comiendo solo pequeñas porciones de galletas de avena hechas con arroz integral y bebiendo hasta 25 tazas de café al día con miel y un par de cucharadas de atún. Reconoció que por fuera podía parecer en plena forma, pero por dentro estaba jugando con fuego.
Ya no toma huevos crudos como en Rocky
La escena en la que Rocky Balboa bebe huevos crudos antes de entrenar ha quedado como uno de los momentos más icónicos de la saga. Sin embargo, Stallone ha matizado en varias ocasiones que ese hábito pertenece al pasado.
El actor ha explicado que actualmente prefiere consumir los huevos cocinados, ya que resultan más digestivos y seguros desde el punto de vista sanitario. Un cambio que refleja la evolución natural de sus hábitos con el paso del tiempo y la experiencia.
Fotografías | @officialslystallone
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