Publicidad

Test de la amistad: ¿es tu móvil tu mejor amigo?
Ocio

Test de la amistad: ¿es tu móvil tu mejor amigo?

Publicidad

Publicidad

Con el teléfono móvil pasamos más horas que con cualquier familiar, amigo o elemento humano. Para algunos es un cuartito oscuro en el que nos aislamos del mundo, pero para otros es una gran ventana al mundo que nos permite escapar. Consultamos el móvil una media de 150 veces, la mayoría para requetechequear nuestras redes sociales, otras cuantas para escribir cosas de urgencia dudosa y otras tantas para hacer fotos artísticamente absurdas.

Como decía esa película que salía en otra película “La lista es interminable, monada”: consultar la hora, llorar mientras pones o apagas la alarma, mirar fijamente alguna conversación de Whatsapp por si se activan tus poderes mágicos y contestan… Ah, bueno, y a veces para llamar.

Photo 1440335680360 79703e7032f9

Suena la alarma. Coges el móvil medio dormida. Apagas la alarma. Con un ojo abierto y otro cerrado revisas superficialmente todas las redes sociales para ver qué te has perdido mientras hacías algo tan inservible como dormir 7 horas. Pones la radio. Escribes tres Whatsapps. Publicas un tweet. Regalas tres corazones en Instagram. Contestas un email. Sales de casa. Te pones música y los auriculares. Miras los horarios del autobús. Lees Twitter. Entras a Facebook. Haces una foto antes de llegar a la oficina. Envías un audio en Whatsapp. Lees un artículo de Trendencias. Checks. Clicks. Likes. Uploads. Scroll. FAV. RT. Me gusta. Escribiendo...

¿No parece el móvil nuestra nueva mascota? ¿No es nuestro smartphone un tamagochi venido a más? ¿No se ha convertido en nuestro mejor amigo?

Dormimos juntos, compartimos todos los momentos (mezclamos cosas profesionales con personales y hasta las más íntimas como si eso fuese una bolsa de frutos secos random). Esperamos sentados en una esquina del sofá a ver si se carga lo suficiente y poder salir ya de casa y volvemos aunque estemos llegando tarde si nos lo dejamos olvidado. Que ya será raro.

Y yo me pregunto, ¿haríamos todo esto por alguien y no por algo? Quiero decir, ¿volvemos a casa si se nos olvida darle un beso a nuestro padre/madre/pareja/mascota? ¿Esperamos sin rechistar como esperamos pacientemente por nuestro móvil moribundo?

Si estamos lejos nos echamos de menos y pensamos en lo que haremos juntos cuando nos reencontremos. Si se queda sin batería, tú también te sientes un poco apagado. Sin móvil te sientes desnudo y vacío. Un maldito desgraciado infeliz. Sin móvil nos sentimos desconectados del mundo y aislados de la realidad. ¡Fíjate tú, qué cosas!

Fuera bromas, tenemos un problema. ¿Que no? Haz este test y llora en un rincón (pero que tu móvil no te vea o se sentirá mal).

No, no es amor. Lo que tú sientes se llama obsesión.

En Trendencias | ¿Padeces el Síndrome de la Mujer Acelerada?

Temas

Publicidad

Comentarios cerrados

Publicidad

Publicidad

Inicio

Explora en nuestros medios