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9 ingredientes imprescindibles en una peli de chicas
Ocio

9 ingredientes imprescindibles en una peli de chicas

Hay pocas cosas en la vida que nos gusten más que una buena peli de chicas. Si les añadimos una tarrina de chocolate blanco, una mantita y una tarde de lluvia, ya ni os cuento (que sí, que es un tópico, pero... ¡qué tópico, señoras!). Rizando el rizo del placer cinematográfico supremo, estaría comentarla vía whatsapp con nuestras amigas. De lo bueno, lo mejor. Pero, ¿tenemos claro qué pelis son de chicas y qué pelis no? Vamos a ver los ingredientes necesarios.

Un chico guapo del que enamorarse

Esto puede sonar muy superficial, lo sé. Pero no nos engañemos... Si en Pretty Woman, a Edward lo interpretara John Goodman, nos parecería un guarro proxeneta. Las cosas como son.

Una chica normal con la que identificarse

Si la protagonista femenina es demasiado guapa o demasiado perfecta en cualquier sentido, no nos identificaremos con ella y se nos estropeará un poco la supuesta peli de chicas. Tampoco hace falta ser un (maravilloso) desastre tipo Bridget Jones; algo tipo Anne Hathaway en Siempre el mismo día es perfecto (salvo la parte en la que le pasa un camión por encima, claro).

Una sabia mejor amiga

Nuestras amigas son geniales, todas, sin excepción. Pero, ¿a quién no le gustaría incorporar a su vida a una Kit de Luca (Pretty Woman) que nos prohíba besar con lengua o a una Frenchie (Grease) que nos haga los agujeros de las orejas? Vale, quizá no he elegido los mejores ejemplos, pero... captáis el concepto, ¿no?

Alguna frase célebre que recordar para siempre

El «No permitiré que nadie te arrincone» (aaaay, suspirito) de Dirty Dancing es el top absoluto en este apartado. Hay hasta camisetas. Pero tenemos muchas más: el «To me, you are perfect» de las cartulinas de Love Actually; el «Solo soy una chica, delante de un chico, pidiendo que la quiera» de Notting Hill; y hasta el simple «ídem» de Ghost... cualquiera sirve para ponernos a volar con su sola mención.

Una música que cantaremos a gritos

Esto sería perfecto para jugar un Trivial musico-cinematográfico con amigas (no os quejéis de que no doy buenas ideas para fiestas). ¿Qué sonaba mientras moldeaban el jarrón en Ghost? Unchained Melody, de los Righteous Brothers. ¿Cuál es la canción del final de Oficial y Caballero? Up Where We Belong, de Joe Cocker. ¿Qué película identificaremos siempre con Love is All Around, de Wet Wet Wet? Cuatro bodas y un funeral. Y así, hasta el infinito.

Trapitos buenos, bonitos y (no) baratos

«Nos vamos a gastar una cantidad indecente de dinero y necesitamos a más gente haciéndonos la pelota». Recordáis ese concepto, ¿no? Pues echadle un vistazo a cualquiera de las dos ediciones de Sexo en Nueva York y os parecerá que Vivian estaba en realidad comprando en Primark. El desfile de modelitos que luce Carrie hace que nos tiemblen las piernas a todas, por poco aficionadas que seamos a la moda.

Un puntito de humor

Sin humor no hay peli redonda, que no somos tontas y todas queremos reírnos. Ese «Casi me meo de gusto en las bragas / La música de La Traviata la embriaga», las tonterías de Goose (RIP) en Top Gun, la mitiquísima sopa azul de El diario de Bridget Jones o el baile del primer ministro Hugh Grant en Love Actually son solo algunos ejemplos de escenas que todas repetiremos hasta la saciedad con nuestras amigas.

Lágrimas aseguradas

Sí, sí, que no es que me contradiga con el punto anterior. Es que reírnos nos gusta un montón, pero llorar... llorar también tiene su punto. Si esto no fuera así, nadie vería El diario de Noa o Posdata: Te quiero, posiblemente las dos películas más tristes de la historia de las películas femeninas (al menos hasta que llegue Yo antes de ti para acabar de destruirnos la máscara de pestañas waterproof).

Final feliz

Final feliz, canción mítica de fondo y beso de quitar el hipo. Eso es lo que queremos, amiguitas. Feliz y hasta me atrevería a decir que un poco heroico. La (¡al fin!) boda de Maggie y Ike en Novia a la fuga, el encuentro de Meg Ryan y Tom Hanks en lo alto del Empire State en Algo para recordar o hasta ese coche volando en Grease (¡qué más da, esto ya se nos ha ido de las manos!). Esos finales. Esos.

Seguro que todas tenéis vuestras pelis de chicas favoritas y no necesariamente tendrán estas nueve características, pero al menos deben cumplir con la mitad o no podrán pasar el filtro. Ninguna peli es tan perfecta como para cumplir con todas ellas... Un momento... Sí, Love Actually las cumple todas. Love Actually es Dios.

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