Perder el cabello suele vivirse como una derrota estética y que muchos hombres buscan combatir con champús, tratamientos y hasta cirugías. Sin embargo, hallazgos que circulan desde hace casi una década revelan que la calvicie en los hombres, lejos de ser solo un tema de vanidad, podría estar asociada con un menor riesgo de desarrollar cáncer de próstata.
Esta relación ha sido el resultado de investigaciones que llevan años tratando de entender cómo las hormonas que moldean la temida caída del cabello también influyen en la salud prostática.
El estudio que sostiene esta idea proviene del Fred Hutchinson Cancer Research Center y la Universidad de Washington, publicado en la revista Cancer Epidemiology en donde los investigadores analizaron a cerca de dos mil hombres de entre 35 y 76 años y encontraron que quienes comenzaron a quedarse calvos antes de los 30 tenían un 29 por ciento menos de riesgo de desarrollar cáncer de próstata, cifra que subía a 45 por ciento en quienes llevaban más tiempo con pérdida de cabello.
El papel de la testosterona
La explicación que manejan los científicos gira en torno a la dihidrotestosterona, un derivado de la testosterona que encoge los folículos capilares y provoca la calvicie hereditaria. Los investigadores sospechan que una variante genética en el receptor de hormonas masculinas podría estar detrás de ambas condiciones, aunque el vínculo exacto todavía no se ha aclarado del todo.
Para entender por qué una hormona asociada al crecimiento tumoral podría, en ciertos contextos, no aumentar el riesgo de cáncer, Mayo Clinic explica que la testosterona favorece el crecimiento de las células prostáticas solo hasta cierto punto, un fenómeno conocido como modelo de saturación, después del cual más hormona ya no se traduce en mayor medida.
"Nos interesaban estas afecciones porque ambas son comunes, están asociadas a la edad, son hereditarias y están relacionadas con los andrógenos", declaró el Dr. Jonathan Wright, director del estudio, en un comunicado de prensa.
Wright afirmó que, si los hallazgos se confirman con investigaciones posteriores, la calvicie de aparición temprana podría ser una forma sencilla de determinar qué hombres tienen menor riesgo de desarrollar cáncer de próstata en el futuro.
Pero antes de sacar conclusiones apresuradas, la relación entre calvicie y cáncer de próstata está lejos de ser un consenso cerrado. Un análisis publicado en American Journal of Epidemiology y encontró justo lo opuesto: en un seguimiento de más de veinte años a hombres, cualquier grado de calvicie se asoció con un 56 por ciento más de riesgo de morir por cáncer de próstata, y la calvicie moderada elevó ese riesgo hasta un 83 por ciento.
Esta disparidad de resultados obliga a tomarnos la noticia con cautela, pero lo que sí parece sostenerse es que la calvicie de patrón masculino y el cáncer de próstata comparten una base hormonal común, ligada a la sensibilidad de cada organismo a los andrógenos, y que esa conexión sigue siendo un área activa de investigación.
Lo más razonable, coinciden los propios investigadores, es que la calvicie temprana funcione algún día como una pieza más dentro de una evaluación de riesgo del posible desarrollo de cáncer de próstata; y mientras la evidencia se termina de consolidar, la recomendación sigue siendo la misma de siempre: acudir a chequeos regulares.
Fotos de @stanleytucci | @jasonstatham
En Trendencias | El fenómeno viral del spermaxxing impulsa la popularidad de una nueva obsesión: una gelatina con supuestas propiedades afrodisíacas
En Trendencias | Los expertos en aire acondicionado están de acuerdo: “El agua del aire acondicionado es agua destilada que puede servir para el jardín o el hogar”
Ver 0 comentarios