Actualmente, la presión profesional avanza sin tregua y alcanza por igual a hombres y mujeres, por ende, aprender a fijar límites emerge como un acto de supervivencia, sobre todo en el caso de los varones, que frecuentemente atrapados en roles de alta responsabilidad o exigencia laboral, pueden ver agotada o amenazada su salud mental al verse al borde del 'burnout'.
En estudios especializados, como el de Psychology Today, destaca que hombres y mujeres afrontan el burnout de formas distintas: mientras ellas suelen sentir primero agotamiento, ellos tienden a endurecerse emocionalmente, enfrentando primero la pérdida de motivación y luego el cansancio físico.
Este patrón, seguido de extenuación explota cuando los hombres siguen trabajando sin detenerse aunque ya no rindan, sin darse cuenta de que el cuerpo y la mente han cruzado un límite, además, la renuncia al autocuidado es otra señal de alerta.
Muchos hombres asocian el distanciamiento emocional o el evitar pedir ayuda con fortaleza, esto debido a la visión tradicional de la masculinidad que reprime emociones y que provoca que muchos decidan invisibilizar su propio derrumbe anímico, sin embargo, investigaciones recientes subrayan que este comportamiento incrementa el estrés crónico y eleva el riesgo de la salud física y mental.
Entonces, ¿Qué estrategias prácticas existen para establecer límites saludables? Según la Asociación Americana de Psiquiatría, es fundamental delimitar qué tareas asumir, qué horas dedicar al trabajo y cuándo desconectar el móvil. También sugieren reservar periodos diarios para hobbies, ejercicio o descanso, y aprender a delegar responsabilidades sin culpa.
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Por su parte, expertos en mentalidad masculina recomiendan redefinir los errores como experiencias de aprendizaje y no como fracasos, reduciendo así la presión por la perfección y evitando la autoexigencia paralizante que evita el llegar a las metas alcanzadas y que agobia a aquellos que se encuentran con diversos tropiezos en el camino.
Incorporar hábitos de autocuidado como dormir lo necesario, comer equilibrado, estar activo físicamente o reflexionar, también reduce la vulnerabilidad al burnout y ser parte de la rutina habitual sin excepciones, porque cuidar la salud mental es tan importante como cumplir metas laborales.
Además, el apoyo social y psicológico debe normalizarse para los hombres: la terapia, el consejo entre pares o charlas con amigos se presentan como recursos tan válidos como necesarios para que los hombres mantengan la fortaleza mental en entornos de alta presión.
Aprender a establecer límites claros, cuidar del bienestar interior y atreverse a pedir ayuda cuando sea necesario no solo evita el colapso emocional, sino que son acciones que construyen un modelo de masculinidad basado en el equilibrio, la inteligencia emocional y la sostenibilidad personal, para así mantenerse firme ante el estrés deja de ser un reto imposible y se convierte en una meta alcanzable.
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