Publicidad

Glassesban: así protestan las mujeres japonesas contra las empresas que no permiten que sus empleadas lleven gafas

Glassesban: así protestan las mujeres japonesas contra las empresas que no permiten que sus empleadas lleven gafas
Sin comentarios

Publicidad

Publicidad

Este año nos llegaba desde Japón el "KuToo", el movimiento de protesta contra la ley que permite que se exija a las mujeres de este país tener que llevar zapatos de tacón en sus puestos de trabajo. Aunque, a pesar de la petición dirigida al Ministerio de Trabajo para cambiarla, dicha ley siga vigente por el momento, la protesta se ha extendido a otra parte del cuerpo. Más concretamente, a los ojos y al reglamento de algunas empresas que prohíben a sus empleadas usar gafas.

Esta prohibición se diferencia de la obligación de llevar zapatos de tacón en que la primera no es una regla cultural impuesta desde el gobierno, como sí ocurre con la normativa que obliga a las mujeres a llevar un calzado elevado entre cinco y siete centímetros. Sin embargo, ya forma parte de los códigos de conducta de algunas empresas, según han empezado a denunciar públicamente algunas mujeres.

Los puestos de cara al público son los principales afectados por esta medida: dependientas de tiendas de venta al por menor en grandes almacenes, recepcionistas de hoteles y salas de exposiciones, salones de banquetes e incluso enfermeras de clínicas estéticas.

Los motivos son principalmente estéticos, ya que, según los empleadores, transmitirían una actitud fría que restaría cercanía en el trato con el cliente, además de ocultar la elaboración del maquillaje en el caso del sector de la belleza. Y es que los motivos varían dependiendo del área. Por ejemplo, en algunos restaurantes no se permite llevar gafas alegando que este accesorio no encaja con la indumentaria tradicional.

Como ya sucedió con el KuToo, en los últimos días se ha popularizado en redes sociales el hashtag "Glassesban" (y su equivalente en japonés #メガネ禁止), con el que se está pidiendo a las empresas japonesas acabar con esta exigencia y con el estricto código de vestimenta que se impone a las trabajadoras. 

Una causa de la que se han hecho eco medios internacionales como The Guardian, la BBC o el washington Post. Incluso alguna celebridad como la cantante Cindy Lauper también se ha solidarizar con un tweet en el que enseña las gafas y el calzado plano que la ayudan a hacer su trabajo "de forma más cómoda y eficiente".

Todo empezó hace unas semanas, cuando la cadena Nippon Television emitió un reportaje en el que destapaba cómo las empresas pedían a sus trabajadoras que llevaran lentillas en lugar de gafas durante su horario laboral. Una norma que suele tener, además, un carácter sexista e ir dirigida exclusivamente a mujeres, según denuncian las afectadas, que han visto como la medida no se ha aplicado en muchas ocasiones a sus compañeros masculinos.

En redes, las denuncias incluyen testimonios de mujeres a las que no se les ha permitido llevar gafas ni siquiera contrayendo conjuntivitis. Por su lado, la edición japonesa de Business Insider también ha reunido el testimonio de algunas empleadas que se han visto obligadas a acatar esta medida. Una dependienta de 20 años de un establecimiento de alquiler de sillas de ruedas, que ha preferido no revelar su identidad, ha explicado cómo fue durante la formación que se le comunicó que no podía llevar gafas.

Otro testimonio es el de una mujer de 32 años que trabajó en una clínica de belleza en cuyo folleto de regulaciones laborales venía establecido claramente que las gafas estaban prohibidas para las empleadas. Debido a esta situación y a las largas jornadas laborales, las trabajadoras dependían de las gotas para las ojos para poder aguantar mejor tantas horas con las lentillas puestas. También cuenta cómo, ante esta situación, algunas compañeras optaron por hacerse la cirugía láser.

Siendo así, no es de extrañar que en el último informe del Foro Económico Mundial sobre brecha laboral de género, Japón se situara en el puesto 110 de 149 países. Muy por detrás de otros países desarrollados. Aunque, de momento, estos movimientos no han conseguido que los rígidos códigos de vestimenta en el trabajo mejoren para las mujeres japonesas, es evidente que están en pleno auge y que son ya imparables

Fotos | Owndays.

Temas

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Inicio
Compartir