Si las canas ya de por sí necesitan de cuidados específicos para lograr que se vean bonitas y estén suaves, es durante el verano cuando puede aumentar la sequedad y deteriorarse su fibra. Se trata de un pelo más vulnerable a la radiación solar, ya que al perder la melanina digamos que no tiene su escudo protector natural como un pelo normal.
Aunque no todas las canas son iguales, la dermatóloga y tricóloga Alba Gómez comenta que las canas por lo general tienen una textura más dura y rebelde, esto puede acentuarse en aquellos climas que son aún más húmedos como las zonas costeras. Pero no es el único inconveniente que tienen las canas, sino que también pueden volverse amarillas por culpa de la radiación solar que oxida la estructura del cabello.
Respecto a los tonos indeseados que pueden llegar a presentar las canas, la experta en canas Beatriz Patón, indica que: "El matiz no lo eliges por gusto, lo eliges por necesidad". Según comunica la especialista, el violeta neutraliza el amarillo, pero aplicar pigmentos excesivamente azules sobre una base amarillenta puede provocar un tono verdoso y esto es justo lo que no deseamos.
Para mantener las canas suaves, el peluquero Paul Tudor, aconseja utilizar productos que aporten una hidratación intensa. "Un champú y una mascarilla nutritivos hacen que el cabello con canas más fino luzca más hidratado y tenga un aspecto sellado y sin encrespamiento", aconseja Tudor.
Otro de los productos que recomienda el experto, son los aceites vegetales como producto de acabado. Los aceites no solamente nutren el pelo sino que ayudan a crear una capa oleosa sobre el pelo y conseguir así reducir el frizz, algo que suele ser muy habitual en las melenas con canas. Por otro lado, los aceites aportan lípidos y flexibilidad algo de lo que carece este tipo de pelo.
Proteger el pelo es otro de los pasos imprescindibles para evitar dañar el cabello y que las canas se vuelvan amarillas. Antes de usar el secador hay que aplicar un protector térmico y no abusar de las herramientas de calor. Paul Tudor aconseja peinar las canas suavemente, una vez que ya estén secas, con un peine desenredante para no dañar un cabello que suele ser más frágil y fino.
Igualmente Alberto Sanguino considera que hay que "empezar a cepillar desde las puntas, suavemente, para no tensar el cabello ni favorecer que se abra la cutícula", explica.
Fotos | Gtres, @tudorpol, @pino_montesdeoca
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