El pelo en verano se resiente un montón, entre el sol, la playa y la piscina prácticamente está sentenciado. Por eso, para minimizar esos daños se recomienda cuidar el cabello mucho más de lo habitual, para evitar que se debilite y sufra sin necesidad.
Según ha explicado la peluquera Conchi Arias a la revista Lecturas, uno de los errores más frecuentes y que sin duda más afecta a la salud del cabello "es intentar espaciar demasiado los lavados por miedo a resecar el cabello". Este gesto tan básico de nuestra higiene personal tiene más importancia de lo que parece y los expertos insisten en que hay que lavarse el cabello con frecuencia y que no hay nada de malo si lo hacemos a diario.
Durante el verano
Si hay algo que sucede en verano es que el pelo permanece húmedo mucho más tiempo, está expuesto al sol, al cloro y al salitre, y a todo esto hay que sumarle el sudor. Las duchas son frecuentes pero en muchos casos no sucede lo mismo con el lavado del cabello. Y aquí es donde está el error, no lavar bien el pelo y el cuero cabelludo.
Al igual que la piel del cuerpo, "el cuero cabelludo necesita mantenerse limpio", comenta Conchi. No pasa nada por lavar el cabello incluso todos los días, no se va a dañar ni se va a caer más el pelo. "Si necesitas lavarlo todos los días, hazlo. Si con dos veces por semana te va bien, perfecto. Pero no hay que sentirse culpable por lavarlo a diario si el cuero cabelludo lo pide”, añade la estilista María Roberts.
La farmacéutica Helena Rodero también insiste en la importancia de lavarse el cabello con frecuencia, lo "tendríamos que lavar todo lo frecuente que nuestro cuero cabelludo necesite. Si tienes el cuero cabelludo graso, deberías lavar todos los días. Y si por ejemplo te has lavado por la mañana y vas al gimnasio por la tarde, lo deberías volver a lavar", señala la experta.
Es más, si no lavamos el cabello cuando lo notamos sucio puede derivar en un problema mayor. "Siempre que usemos los productos adecuados, no hay ningún problema en lavarlo cada día. De hecho, lavarlo menos de lo necesario puede provocar acumulación de sebo, caspa o incluso caída estacional agravada", continúa Roberts.
Hay que lavar el pelo sin miedo
Lavar el cabello sí, pero hay que usar un champú que no sea agresivo y limpie con suavidad. Debemos "elegir un champú adecuado", añade Conchi. Durante el verano la hidratación es súper importante, por eso como dice la experta "en esta época funcionan especialmente bien los champús que ayudan a mantener el equilibrio y la hidratación del cuero cabelludo, aportando cierta flexibilidad a la fibra capilar para compensar el aumento de los lavados", explica Arias.
Además del champú, es importante tener en cuenta que la forma correcta de lavar el cabello no es frotando el pelo sino masajeando suavemente el cuero cabelludo. "Si enfocamos solamente en lavarnos el cuero cabelludo, es decir, frotando con las yemas de los dedos directamente la piel del cuero cabelludo, podríamos lavar la cabeza todos los días del año sin ningún tipo de problema", sentencia Rodero.
El acondicionador también es otro de los productos imprescindibles porque suaviza, aporta brillo y protege el pelo, sobre todo si apostamos por el lavado inverso que tiene muchos beneficios. Usar el acondicionador de esta forma ayuda a que el champú sea mucho menos agresivo y los cabellos finos se hidratan sin sumar peso.
Fotos | Gtres, @camposcurlyhair, Armin Rimoldi en Pexels
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