Cada vez más las canas ganan terreno, ya no suponen un problema y en lugar de intentar cubrirlas a toda costa como hace años sucedía, ahora se apuesta mucho más por cuidarlas. Está claro que las canas al igual que sucede con un cabello teñido, hay que prestarles atención, porque una cosa es querer lucir el cabello natural y otra muy diferente llevar una melena descuida. Por eso mismo, hay que entender las necesidades que tiene el pelo blanco, que en parte son muy parecidas a las de un pelo teñido.
En este sentido las canas requieren de cuidados específicos: desde la forma en que te lavas el cabello, el champú que usas e incluso el peinado y el secado tienen mucho que ver. Según cuenta el colorista Sergio Ruiz a la publicación Clara, "el pelo con canas es poroso y tiende a perder hidratación con más facilidad, lo que puede hacer que se vea más seco o apagado". El problema está que un pelo poroso se encrespa muchísimo y se ve más seco porque no es capaz de retener la hidratación. Además, esa misma porosidad de que presentan las canas, hace que se vuelvan amarillas porque el pelo acumula impurezas con más facilidad.
Para solucionar esto, Diana Sepúlveda, experta en canas, comenta que "el truco que pocos conocen para cuidar las canas es alternar champú violeta con uno hidratante de uso diario, porque el pelo necesita hidratación y protección". De esta forma estaremos aportando las dos cosas que más va a agradecer el cabello blanco: la hidratación para estar suave y no encresparse; y la matización de los tonos amarillentos clásicos de las canas.
Cuando hay canas la clave es alternar champús
Según la dermatóloga Ana Molina: "La función del champú morado es neutralizar los tonos amarillentos. Porque el morado es el color opuesto al amarillo en el círculo cromático, así que ambos se compensan", indica. La experta aconseja el uso del champú morado dos veces por semana y alternándolo con un champú suave ya que el champú matizante tiende a resecar.
Pero si en algo hay que centrarse más allá de evitar que las canas se vuelvan mates y amarillas, es en la hidratación. El pelo blanco como hemos dicho es poroso y le cuesta retener la hidratación, es por ello que hay que incorporar un champú suave y que hidrate en profundidad. "Con la edad, y especialmente cuando aparecen las canas -estén teñidas o no-, el cabello se vuelve más fino, seco y quebradizo, la cutícula se abre con más facilidad y pierde capacidad para retener hidratación", explicó Rosi Fernández a la revista Clara.
La peluquera Karen Guerreiro como ha explicado a la revista Semana, también opina que "hay que usar dos champús distintos. Uno para el cabello fino, para la limpieza de las canas, y otro de acuerdo con la necesidad de ese cabello".
El champú violeta hay que saber usarlo bien
Desde luego el champú matizante es un imprescindible cuando hay canas y no debe faltar en la rutina capilar. "Hay que utilizarlo porque las canas tienen un reflejo interno y ese champú silver limpia ese reflejo", señala Guerreiro. Pero si hay algo que saber a la hora de cuidar las canas, es que no todas son iguales: "No es lo mismo las canas que vienen de un fondo castaño a las que vienen de un fondo rubio", explica Karen.
Según cuenta Diana Sepúlveda, la función de este champú es "quitar esas vetas amarillas de tu cana y hacer que se vea más plateada". Pero si quieres un acabado grisáceo, es mejor usar un champú negro. Algo en lo que también está de acuerdo Ana Molina, ella señala que el champú negro también entra en la ecuación cuando hay canas ya que es un buen producto para difuminarlas un poco. El champú negro "deposita pigmentos oscuros sobre el cabello y las canas para que se vean menos blancas y se integren mejor con el resto del pelo", explica
Por otro lado, Sepúlveda comenta que si las canas te quedan más moradas que plateadas "es una señal de que necesitan hidratación", y el champú morado no hidrata por sí solo. El peluquero Gabriel Samra, tras años de experiencia bien sabe que "con el mal uso o el uso no indicado del champú violeta, te lleva a tu cabello a sentirse reseco, poroso y con tonos violetas, porque por la porosidad, el cabello absorbe el pigmento violeta", señala.
Además, el experto recalca que el champú violeta no es un champú para limpiar cabello, es un champú para neutralizar. Por este motivo: "Se debe usar durante muy poco tiempo y no tan seguido, solo para evitar que el cabello se ponga amarillo o cálido", explica Samra.
Fotos | Gtres/Shutterstock
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