Adiós a las tensiones: ¡hola stretching!

Adiós a las tensiones: ¡hola stretching!
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Todas conocemos la importancia de realizar un buen calentamiento antes de ponernos a entrenar, pero ¿os acordáis también de estirar vuestros músculos una vez habéis terminado? Vamos a ver los beneficios que nos puede reportar el stretching.

El stretching o estiramientos cobran un papel de suma importancia en nuestra rutina de entrenamiento. Antes y después de una buena sesión en el gimnasio o entrenando al aire libre siempre debemos estirar para mantener nuestros músculos en perfecto estado.

Los estiramientos son necesarios tanto al principio como al final de nuestro entrenamiento. Antes de entrenar nos sirven para preparar a nuestro cuerpo de cara al esfuerzo que va a tener que realizar; y una vez hemos terminado, facilitará la vuelta a la calma y reducirá la tensión en los músculos.

Una de las situaciones más típicas tras entrenar es irnos directas a la ducha: ¡error! Unos diez minutos de estiramientos nos ayudarán a tener menos agujetas y aumentar nuestra flexibilidad.

El stretching consiste en alargar los músculos más allá de la longitud que tienen en la posición de reposo: debemos notar que los músculos se estiran sin llegar a sentir dolor, más bien tiene que ser una sensación agradable.

Lo más importante que debemos tener en cuenta a la hora de realizar los estiramientos es que estos deben tener una duración de al menos 30 segundos en cada posición, y que no debemos realizar rebotes.

Gracias a los estiramientos nuestras articulaciones ganarán en movilidad, previniendo de esta forma posibles lesiones futuras. Además, reduciremos la tensión muscular, y es una buena forma de bajar las pulsaciones una vez hemos terminado el ejercicio.

Mi sugerencia, y os lo digo por propia experiencia, es que realicéis estiramientos nada más levantaros de la cama y justo antes de iros a dormir. Yo suelo dormir hecha un ovillo, y siempre al levantarme estiro bien la espalda y las extremidades: no sabéis cómo lo agradece el cuerpo. Además, si estiráis antes de meteros en la cama, dormiréis mucho más relajadas.

El stretching es, posiblemente, una de las disciplinas en las que antes veréis los progresos: si dedicáis diez minutos diarios a estiraros (después de entrenar o, por ejemplo, antes de dormir), en pocas semanas notaréis la diferencia. Además de notaros más ligeras y flexibles, los estiramientos nos reportan una mayor calidad de vida, pues se refleja en muchos momentos de nuestro día a día.

Tan fácil como estirar los cuádriceps y los gemelos después de correr, destensar nuestros hombros tras una sesión de kickboxing o relajar el abdomen tras una clase de Pilates. Recordad que esos diez minutos de estiramientos son una inversión en bienestar a largo plazo.

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