Rodri Hernández acaba de levantar, como capitán de la Selección, el trofeo más importante del fútbol mundial, pero cuando toca desconectar no busca un destino exótico ni una isla privada. El centrocampista del Manchester City encuentra su refugio más especial en La Bañeza, un municipio leonés de uno 10.000 habitantes al que también está muy unida su novia, la cirujana Laura Iglesias.
Allí, lejos del ruido y de los focos, la pareja disfruta de una tranquilidad que encaja a la perfección con el estilo de vida discreto que siempre ha defendido. Aunque Rodri nació y creció en Villanueva de la Cañada (Madrid), La Bañeza ocupa un lugar privilegiado en su historia personal. Es la tierra de su familia paterna y el escenario de muchos de los veranos de su infancia, esos recuerdos que terminan convirtiendo un lugar en hogar. Hoy sigue siendo uno de los destinos a los que regresa siempre que puede para reencontrarse con sus raíces.
Gtres
También Laura Iglesias comparte esa forma de entender la vida lejos de la exposición pública. La pareja se conoció hace una década en la residencia de la Universidad Jaume I de Castellón. Mientras él estudiaba Administración y Dirección de Empresas, ella cursaba Medicina, una profesión que ejerce actualmente como cirujana en Castellón. La distancia forma parte de su rutina, ya que Rodri reside en Mánchester durante la temporada, pero ambos han construido una relación tan estable como reservada. Ella suele acompañarle en los momentos más importantes de su carrera, aunque siempre desde un discreto segundo plano.
No obstante, en La Bañeza siempre encuentran lo que buscan juntos: un lugar donde pasear sin prisas, reencontrarse con la familia y disfrutar de una vida completamente ajena al escaparate mediático.
La Bañeza turismo
Qué ver en La Bañeza
Pocas personas imaginan que una localidad de este tamaño esconda un conjunto de arquitectura modernista tan interesante. La prosperidad económica que vivió La Bañeza entre finales del siglo XIX y principios del XX, impulsada por el comercio y la industria azucarera, dejó como legado decenas de edificios monumentales.
El mejor punto para comenzar la visita es la Plaza Mayor, corazón de la localidad y escaparate de esa arquitectura que distingue a La Bañeza. Desde allí merece la pena recorrer calles como Juan de Mansilla, Astorga, del Reloj o la Avenida Vía de la Plata, donde se ubican muchas de las fachadas modernistas más representativas.
Entre los edificios más destacados sobresalen la Casa de Doña Josefina, considerada uno de los mejores ejemplos del modernismo bañezano; la Casa de Juan de Mansilla, con su característica ornamentación; el histórico Teatro Municipal Pérez Alonso, uno de los grandes símbolos culturales de la ciudad, y la antigua Fábrica de Harinas, un magnífico edificio industrial rehabilitado que hoy alberga el Centro de Interpretación de las Tierras Bañezanas.
El recorrido puede continuar en la Iglesia de Santa María, cuyo origen se remonta al siglo XVI, y en el Museo de las Alhajas en la Vía de la Plata, donde se exhibe una de las colecciones de joyería tradicional leonesa más importantes del país.
La cara más contemporánea de La Bañeza la ponen sus más de 300 murales y grafitis, que han convertido numerosas fachadas en un museo al aire libre. El contraste entre el modernismo histórico y el arte urbano actual es uno de los grandes atractivos de la ciudad y explica por qué cada vez más aficionados a la arquitectura y la fotografía incluyen este destino en su ruta turística.
Dónde comer rico y barato en La Bañeza
La cocina leonesa es otro de los grandes argumentos para hacer una escapada aquí. Restaurante Moja el Gallo es una de las mesas más recomendables de la ciudad gracias a una cocina tradicional pero actualizada, elaborada con producto de proximidad y una excelente relación calidad-precio.
Otra apuesta segura es Restaurante El Museo del Barro, conocido por sus carnes, platos de cuchara y una carta inspirada en la gastronomía de la provincia, perfecta para descubrir los sabores más auténticos de la zona. Quienes busquen un ambiente más informal encontrarán en Las Cubas Grill una de las opciones mejor valoradas por viajeros y vecinos, especialmente por sus carnes a la brasa, sus raciones generosas y precios contenidos.
Turismo de León
Por cierto, si hay un producto que merece un hueco durante la visita es la alubia de La Bañeza-León, una de las grandes señas de identidad gastronómica de la comarca y protagonista de numerosos platos tradicionales.
Qué hacer en los alrededores de La Bañeza
La ubicación de La Bañeza permite descubrir fácilmente algunos de los rincones con más encanto del noroeste leonés. A apenas veinte minutos se encuentra Astorga, una ciudad imprescindible en cualquier viaje por la provincia. Su impresionante catedral, el Palacio Episcopal diseñado por Gaudí y su tradición chocolatera justifican por sí solos una excursión sin prisas.
Muy cerca aparece Castrillo de los Polvazares, probablemente el pueblo maragato más famoso de España. Sus calles empedradas, las casas de piedra perfectamente conservadas y el popular cocido maragato lo convierten en una parada obligatoria.
Turismo Castilla y León
Otra visita muy recomendable es Val de San Lorenzo, donde todavía se mantiene viva la tradición textil maragata y es posible conocer antiguos telares y talleres artesanales que forman parte de la historia de la comarca. Para quienes prefieran una escapada de naturaleza e historia, el Castillo de Laguna de Negrillos ofrece uno de los conjuntos defensivos medievales mejor conservados de León.
Y si se dispone de un día completo, merece la pena ampliar la ruta hasta Las Médulas, declaradas Patrimonio Mundial por la UNESCO. El espectacular paisaje rojizo creado por la explotación minera romana constituye una de las imágenes más sorprendentes de toda Castilla y León y una de las excursiones más inolvidables para hacer desde La Bañeza.
Foto de portada | Turismo de León y Gtres
En Trendencias | 35 escapadas románticas por España para hacer en pareja en 2026
Ver 0 comentarios