David Delfin
-
El refugio de Carmen Lomana para disfrutar del verano: buen pescado, playas recoletas y mucha calma marinera
-
Playas kilométricas (literalmente) y un castillo medieval: el pueblo a cinco minutos de España más tranquilo del Algarve
-
Ni Sóller ni Valldemossa: el pueblo de Mallorca que aún conserva el encanto de hace décadas y se puede pasear sin agobios en julio
-
El refugio de Eugenia Martínez de Irujo para disfrutar del verano: buen vino y un casco antiguo monumental para recorrer a pie
-
Albert Einstein, uno de los mayores genios de la historia: "Una persona inteligente resuelve un problema, una sabia lo evita"
-
Antes de decirle a tus compañeros que estás buscando un nuevo trabajo hay tres cosas que debes considerar
-
Por qué sustituir humanos por IA está provocando un arrepentimiento corporativo masivo y revelando la gran trampa de la automatización
-
Grace Marshall, asesora de productividad: "Recibes un aviso en el móvil y se crea un bucle abierto. Nuestro cerebro quiere cerrar ese bucle mirando la notificación para recibir una inyección de dopamina"
Noticias de David Delfin en Trendencias
Y es que ya no es David Delfin, separado y como nombre y apellido. Sino Davidelfin, todo junto, y como apelativo de empresa. El desfile de hoy en la sala Neptuno de la Madrid Fashion Week ha sido rupturista, conciliador, e inquiteante pero sublime. La puesta en escena, como siempre, sobria, tan solo rota por un tenue láser de fondo, el pitido de una máquina de hospital y las vías a modo de complemento que llevaban los modelos, con ello Delfin y su equipo pretendían recrear una atmósfera cerrada y asfixiante como metáfora a la falta de aire, literal, por cuestiones ecológicas, y metafísica.
Esta vez, el mensaje denuncia no pasaba sin embargo por encima de la ropa, lo de ayer por la tarde fue un renacer ponible, sosegado, e incluso coqueto de un Davidelfin que en sus inicios hizo más hincapié en llamar la atención que en las propuestas encima de la pasarela. Pero lo suyo siguen siendo dos caminos que se cruzan y solapan en algún momento: los sentidos y el gusto, van de la mano.
Una Bimba Bosé exultante y aplaudida daba paso a un espectáculo muchos menos andrógino de lo esperado, y en el que la mujer, vuelve a ser mujer, y el hombre, quizás, menos hombre.
Si en principio se adivinaban formas lacias y poco concretas, Davidelfin va abriendo la silueta femenina y la hace florecer; las camisas y los shorts unisex, los chalecos (muy Stefano Pilati para Saint Laurent, como el de la foto del principio), y los pantalones cargo, así comolos vestidos camiseta, saco, y hasta los pies, mutan de repente en una fémina elegante y mucho más lady de lo que cabía esperar.
El rosa maquillaje se hace con el control y toma forma en raso plisado (al estilo Fortuny) en vestidos y canesúes perfectosy precisos, y en monos, que aunque siempre tuvieron su sitio en el repertorio de David, aquí se vuelven sofisticados, y marcan cintura.
Otro de los tejidos utilizados es un vinilo que parece propio de Miu Miu, tiene un acabado prefecto y resulta super moldeable; lo aplica a trajes de chaqueta a base de minifalda espectacularmente perfectos;
y aquí es donde hace acto de presencia el negro, que viene a dar forma a una serie de vestidos de tarde, en tela satinada, y con joyas de Bárcena, de aire vintage, que son la consagración de su exquisitez y su elegante sobriedad.
A modo de anécdota contaba ayer Delfin que los zapatos de esta colección son reciclados, son los mismos que los de su pasado colección de invierno, y es que si bien debía haberse fraguado una colaboración con Juan Antonio López, las prisas del último momento, no dieron tiempo a que materializara. Vamos, que la partida de calzado no llegó a tiempo ( y no ha sido el único al que le ha pasado).