La natación artística es de esas disciplinas que se asocian a deportistas que empiezan pronto y pasan media infancia en la piscina. Parece que quien no llega con esa base ya no tiene nada que hacer. Pero a veces la realidad se empeña en llevar la contraria, y hace unas semanas pudimos comprobarlo en Bratislava de la mano de las Mariburruntzi, un equipo navarro de natación artística formado por mujeres de entre 50 y 62 años que han conseguido algo que parecía reservado a deportistas con una larga trayectoria en la disciplina: subir al podio de un campeonato europeo.
Su historia es la de un grupo de mujeres que decidió probar algo nuevo, encontró en el agua una pasión compartida y acaba de regresar de la capital de Eslovaquia con un triunfo.
Nueve mujeres que encontraron en la natación artística una nueva pasión
El nombre de Mariburruntzi significa «libélulas» en euskera, y es el que identifica a este equipo navarro de natación artística máster, fundado en 2009 y dirigido por la entrenadora Isis Mínguez. Lejos de tratarse de un grupo de antiguas nadadoras de élite que retomaron su actividad deportiva, muchas de sus integrantes comenzaron a practicar esta disciplina cuando ya eran adultas, demostrando que nunca es tarde para descubrir una afición que puede acabar convirtiéndose en una parte fundamental de la vida.
Tres de sus componentes, Ana, Laura y Anita, han compartido su experiencia en el programa Julia en la onda, de Onda Cero, donde han explicado lo que supone competir a estas edades, organizar los entrenamientos y disfrutar de un deporte tan exigente como la natación artística.
Durante la entrevista, las nadadoras dejaron claro que la edad no debería convertirse en un obstáculo a la hora de plantearse nuevos objetivos. "Con 50 años uno puede empezar a hacer natación artística, puede empezar a hacer lo que le dé la gana siempre que le apetezca y le emocione", explicaron en el programa.
Una filosofía que encaja con la trayectoria de un equipo que ha ido creciendo con el paso de los años y que ha encontrado en la competición una motivación adicional para seguir entrenando. Porque, aunque algunas de ellas no se iniciaron en esta disciplina hasta adultas, lo importante, como reconocen, es perder el miedo al agua y tener ganas de aprender.
Entrenar a los 50: conciliación, madrugones y muchas ganas de seguir
Detrás de las medallas conseguidas en Bratislava hay una rutina que no siempre resulta sencilla. A diferencia de lo que sucede con los equipos profesionales, en los que los horarios de entrenamiento suelen organizarse en torno a la actividad deportiva, las integrantes de Mariburruntzi tienen que encajar la natación artística en sus respectivas vidas laborales y familiares.
Los entrenamientos pueden comenzar a las ocho de la mañana e incluso a las siete, aunque no siempre es posible que acudan todas las integrantes. "Va quien puede", explican, conscientes de que a esas horas también entran en juego las responsabilidades del día a día, la conciliación familiar y las circunstancias personales de cada una.
A todo ello se suman los dolores y las molestias físicas que pueden aparecer con la edad, además de las enfermedades que, en determinados momentos, pueden dificultar la asistencia a los entrenamientos. Aun así, el equipo sigue adelante, adaptándose a las posibilidades de sus componentes y manteniendo la ilusión por continuar mejorando.
Y es que la natación artística requiere una combinación de coordinación, fuerza, resistencia, flexibilidad y capacidad para trabajar en equipo. Un conjunto de habilidades que se desarrolla con práctica y constancia, independientemente de cuándo se haya comenzado a practicar este deporte.
Tres medallas en el Campeonato de Europa Máster de Bratislava
El esfuerzo de las nueve nadadoras navarras se ha traducido en una destacada actuación en el Campeonato de Europa Máster de Natación Artística celebrado en Bratislava, Eslovaquia, entre el 21 y el 30 de agosto de 2026. El equipo regresó de la cita continental con tres medallas: una de bronce en la modalidad de dúo y dos de plata en las pruebas de equipo técnico y equipo libre. La medalla de plata en equipo libre llegó al ritmo de los Bee Gees.
Su participación en Bratislava no es, en cualquier caso, un éxito aislado. En el Campeonato de Europa de Roma de 2022, Mariburruntzi ya había conseguido la plata por equipos y el bronce en la modalidad de dúo, gracias a Laura Garde y Lola Sarriguren. Un año después, ambas volvieron a subir al podio en el Mundial Máster de Kagoshima, en Japón, donde lograron otra medalla de bronce, mientras que el conjunto terminó en cuarta posición.
Además, los logros saben mejor si se tiene en cuenta contra quién compiten. En estas categorías la edad marca la clasificación, pero las rivales no siempre son otras principiantes: también hay deportistas que empezaron de adultas y exdeportistas de élite. Ellas lo llevan con humor. Cuando hablan de Iris Tió, su referente, lo tienen claro: "Es una marciana, ellas tienen unas puntitas, una flexibilidad… y luego estamos nosotras", explicaban en Teledeporte.
La historia de este equipo femenino demuestra que la edad no tiene por qué marcar el final de las aspiraciones deportivas ni cerrar la puerta a nuevas experiencias. A veces, basta con atreverse a probar algo diferente para descubrir una pasión que termina acompañándonos durante años. Y, en el caso de estas nueve navarras, esa pasión las ha llevado hasta un podio europeo.
Fotografías | @mariburruntzi.sinkro.taldea
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