Todas las lecciones que mi madre me dió sobre la moda... y resultaron ser ciertas

Todas las lecciones que mi madre me dió sobre la moda... y resultaron ser ciertas

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Todas las lecciones que mi madre me dió sobre la moda... y resultaron ser ciertas

Todavía recuerdo con algo de trauma cuando iba de compras con mi madre en plena adolescencia. A mi se me antojaba algo a la última moda, mi madre decía que a ver dónde iba con eso, y aquello acababa en drama: las dos peleando en pleno Zara. Pero claro, ella ponía la tarjeta de crédito así que generalmente me tocaba resignarse sin mi pieza deseada. Aunque otras veces me salía con la mía, compraba esa prenda que tanto quería, para terminar dándome cuenta... de que mi madre tenía razón. Las madres siempre tienen razón, incluso cuando dan lecciones de moda.

Esa chaqueta te queda demasiado grande

Al igual que ahora, en mi adolescencia también se llevaba lo oversize. Me encantaba los jerséis grandes, los plumíferos gigantescos y me llegué a comprar una bomber dos tallas más grandes que la mía.

 

Consecuencias de no hacer caso a mi madre: ahora veo las fotos de entonces y parece que he atracado el armario de mi padre.

Ese bolso es demasiado grande

Un shopper bag gigante con cadenas en las asas y decorado con un candado me parecía el bolso más molón que había visto nunca.

 

Consecuencias de no hacer caso a mi madre: dolor de hombros, de espalda, de muñeca y de antebrazo al llegar a casa tras cargar con el bolso todo el día.

Los bañadores blancos transparentan

Son los que mejor bronceado hacen, pero pueden ser muy traicioneros en cuanto se mojan. Ahora vienen con doble forro y evitan ese tipo de problemas, pero mi bañador blanco no lo tenía.

 

Consecuencias de no hacer caso a mi madre: nunca he tenido la espalda más morena que el verano que me compré ese bañador. Cuando me bañaba me tenía que tumbar boca abajo hasta que estuviera seco del todo.

No te compres unos vaqueros rotos

Mi madre no entendía la utilidad de pagar como nuevos unos vaqueros que ya vienen desgastados y rotos.

 

Consecuencias de no hacer caso a mi madre: una vez que están rajados, comprobé personalmente que los vaqueros desgastados se rompen muy fácilmente. Tras agacharme en plena calle mis vaqueros nuevos terminaron con una enorme raja en el culo, y tuve que volver a casa con un jersey anudado en el trasero.

Con ese top se te ve el sujetador

No es que yo fuera en plan Bella Thorne ni nada de eso, solamente se intuía un poco el tirante y el sujetador en una sisa demasiado ancha, pero sí, con ese top se me veía el sujetador.

Lecciones Moda 1

Consecuencias de no hacer caso a mi madre: cada vez que me ponía ese top estaba incomodísima. Las palabras de mi madre resonaban en mi cabeza todo el rato. Y aunque fuera en plan rebelde, en el fondo me parezco más a Sandy que a Rizzo.

Lucir ese vestido palabra de honor no es una buena idea

No es que mi madre sea demasiado mojigata, pero sí que es muy práctica, y lo cierto es que los vestidos palabra de honor tienen ciertos peligros si no ajustan demasiado bien.

Palabra De Honor

Consecuencias de no hacer caso a mi madre: en la fiesta en la que estrené el vestido no pude bailar y saltar todo lo que yo quería porque temía que en cualquier momento el escote se bajara más de la cuenta.

Toda vestida de negro pareces una cucaracha

El negro estiliza y resulta elegante, pero hay que jugar con las proporciones, añadir complementos chulos y enseñar algo de carne en el escote, en los brazos, o en las piernas para no parecer una monja.

Lecciones Moda 1

Consecuencias de no hacer caso a mi madre: vestida de negro me veo triste y demasiado gótica. Sobre todo si abuso del negro en el look.

Se te va a enfriar la rabadilla

Que no me enfriara los riñones con los tops cortos en verano ni la garganta en invierno cuando me ponía escote eran las grandes preocupaciones de mi madre.

Lecciones Moda 2

Consecuencias de no hacer caso a mi madre: tampoco recuerdo haber cogido tantos resfriados por enseñar algo de piel. Por no pasar, no pasaba ni frío. Bendita juventud.

El chándal es para hacer gimnasia

Mi madre no entendía lo del sport chic. Yo tampoco tenía un aspecto tan glamuroso como Bella Hadid en ropa deportiva.

Lecciones Moda 3

Consecuencias de no hacer caso a mi madre: iba por la vida como si acabara de salir del gimnasio, y parecía más una sin techo que una de esas it girls que salen en las revistas.

Fotos | Gtres

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