Elvira Sastre: "Habría que redefinir el concepto de triunfo porque va ligado al trabajo y a que tus decisiones vitales vayan en esa dirección"

Elvira Sastre: "Habría que redefinir el concepto de triunfo porque va ligado al trabajo y a que tus decisiones vitales vayan en esa dirección"
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Elvira Sastre está a las puertas de cumplir 30 años. De esas tres décadas, la última la ha pasado en Madrid. Segoviana de nacimiento, es en la capital donde la escritora ha encontrado su hábitat natural y lo deja bien claro en su último libro, Madrid me mata: Diario de mi despertar en una gran ciudad. Pero que nadie se deje confundir por el título. Sus páginas son una declaración de amor a la vida urbanita, que rompe radicalmente con la hornada de libros que, en los últimos años, han exaltado la vuelta a lo rural.

Auspiciada por las redes sociales, hace tiempo que Elvira Sastre se desmarcó de sus inicios publicando en la red. Poeta, traductora y columnista, también probó suerte en la novela y acertó ganando el Premio Biblioteca Breve de Seix Barral. De Sastre, Forbes ha dicho que "tiene un gran futuro por delante" y la incluyó el año pasado en su lista de Los 100 españoles más creativos. Con motivo de la publicación de su último volumen (que, además de sus reflexiones sobre la ciudad de sus amores, incluye fotografías, poemas y cartas) nos hemos sentado a charlar con ella sobre por qué Madrid "mata".

¿Cómo ha cambiado Madrid desde que llegaste hace casi una década?

Me cuesta pensar en cómo ha podido cambiar la ciudad porque creo que la vemos de manera distinta según somos nosotros y yo he cambiado mucho en estos años. Esta ciudad me ha cambiado tanto...

Entonces, ¿cómo te ha cambiado Madrid?

Me ha hecho conocerme mucho más. Creo que he crecido mucho más aquí de lo que podría haberlo hecho en otro lugar. Nunca lo sabré porque no puedo estar en dos sitios a la vez, pero sí que siento que aquí he encontrado mi sitio, que he visto cubiertas mis necesidades: culturales, sociales, personales... Y eso es algo que valoro mucho. Por eso me gusta mucho esta ciudad y siento que me queda todavía mucho por descubrir, por crecer y por encontrar de mí misma.

"Las ciudades cambian según seamos nosotros"

¿Te sientes madrileña?

Sí. Amo esta ciudad y quiero vivir aquí. No sé si decirte que siempre porque quién sabe... pero a día de hoy, si me preguntaras, te diría que me quiero hacer mayor aquí.

¿Crees que, actualmente, exaltar la vida en la ciudad es glorificar la precariedad?

Bueno, yo huyo de la idealización. Igual que amo Madrid, creo que no es para todo el mundo y que es un error llegar pensando que vas a cumplir tus sueños, que todo va a ser más fácil y que, si no es aquí, no merece la pena estar en ningún otro sitio. No es verdad. Aunque es cierto que pertenezco a una generación a la que se la ha machacado con la importancia de estudiar una carrera, tener un trabajo y salir del pueblo. Creo que todo tiene sus cosas buenas y malas. Yo antes vivía en el centro de Madrid y, después del confinamiento, me he ido a las afueras.

¿Cómo ha sido ese proceso?

Todo tiene etapas. En mi caso, que es particular y personal, tuve una larga en la que no pensaba vivir en otro sitio que no fueran en el bullicio absoluto. Estuve muchos años en Lavapiés, después necesité un poco más de calma y me fui a Arganzuela. Tras el confinamiento, vi que no era suficiente y que en ese barrio no iba a poder cumplir lo que quería. Yo me veía teniendo más perros, trabajando en una casa luminosa y todo ello me llevó a tomar la decisión.

Elvira Sastre

Entonces, ¿crees que esa idea de que hay que venir a la gran ciudad para tener éxito está pasando de moda?

Creo que habría que redefinir un poco el concepto de triunfo porque va ligado al trabajo. Vivimos en una sociedad muy capitalista que te empuja a que tus sueños estén relacionados con tu trabajo y a que estés produciendo y a que todas las decisiones de tu vida vayan en esa dirección. Esto lo digo sabiendo que hay partes de España en las que, aunque te quieras quedar, es difícil encontrar un trabajo, y más que te guste. Pero, si partimos de otros objetivos, yo soy muy feliz en Madrid porque, aunque en lo laboral no me puedo quejar, a nivel personal me va muy bien.

Y eso que en el libro dices que "Madrid es hostil con quien se siente solo", ¿qué podemos hacer al respecto?

Yo creo que la solución parte de saber estar a solas con uno mismo, aceptarse y conocerse. No creo que sea responsabilidad de la ciudad en la que vives sino que es un trabajo interno que ha de hacer cada uno consigo mismo. Yo, cuando llegué, me estaba descubriendo y me apetecía estar sola para probar. No me apetecía tapar los huecos sino dejarlos ahí. La poesía también me ayuda un montón pero creo que la base está en sentirse a gusto con uno mismo, saber estar a solas y tener una buena gestión de las cosas. Cuando eso se da es cuando ves y te abres a la ciudad de una manera diferente y aprendes a vivir.

"Habría que redefinir un poco el concepto de triunfo porque está ligado al trabajo"

¿Cuál es tu lugar favorito?

A media hora, en la periferia de Madrid, hay una zona en la que se abre el río Manzanares y encuentras la ribera para tumbarte. No sé decirte la zona exacta porque la encontré por casualidad pero es un plan que me ha salvado mucho los veranos y, en cuanto llega mayo, siempre busco algún momento para ir. También me gusta mucho la sierra. Hay sitios que son preciosos, que están aquí al lado en coche, y por los que merece la pena perderse.

¿Y para comer?

Para eso estoy muy hecha a Lavapiés. Hay un sitio que he descubierto hace poco y que es brutal. Se llama Tatema. Tiene una carta que van cambiando, pero hay un plato fijo que es brócoli con sésamo y una salsa secreta que está buenísima. También se come superbien en el Achury, que está en la misma calle. Por último, cuando vivía allí siempre iba a por tortilla al Peyma, por Embajadores. La tortilla de ahí es una delicia.

¿Qué consejo le darías a alguien que se acabe de mudar?

Creo que es importante gestionar las expectativas, no esperar que te vaya a ir superbien simplemente por ser Madrid. O sea, está genial venir con ilusión, con ganas, teniendo objetivos... Pero te diría que no sean superaltos porque es muy complicado y eso lleva a una frustración muy grande. Es mejor plantearse metas poco a poco. Y descubrirte y ser consciente de que, si no sale bien, no pasa nada. Si acabas descubriendo que no es para ti, no te quedes en un lugar en el que tus expectativas no se cumplen porque es muy doloroso.

Madrid me mata: Diario de mi despertar en una gran ciudad (Los Tres Mundos)

Madrid me mata: Diario de mi despertar en una gran ciudad (Los Tres Mundos)

Fotos | Ivan Giménez – Seix Barral

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