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El ideal de "buena madre" afecta a nuestro autoestima: así podemos evitarlo
Familia, maternidad y niños

El ideal de "buena madre" afecta a nuestro autoestima: así podemos evitarlo

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Si hay algo que cada vez nos preocupa más no solo a las mujeres que ya son madre, sino incluso a aquellas que quieren serlo en el futuro, es el miedo a no ser buenas madres, a no cumplir con lo que se espera de nosotras, o a decepcionar nuestras expectativas y las expectativas que los demás tienen en nosotras. 

Nuestra valoración de nosotras mismas afecta a nuestro autoestima

A lo largo de toda nuestra vida vamos teniendo diferentes roles que son, en mayor o menor medida, parte de nuestra identidad y de cómo nosotras nos percibimos. Somos hijas, hermanas, mujeres, amigas, estudiantes, trabajadoras, aficionadas al deporte,  lectoras empedernidas, sincebollistas y, en algún momento de nuestra vida, puede que madres. 

Todos esos diferentes roles conforman nuestra identidad, nos definen y modelan nuestro autoconcepto. La forma en que nos comportamos y en que opinamos sobre nosotras mismas depende en gran medida de dicho autoconcepto.

The Letdown Still

Cada uno de estos roles que ocupamos a lo largo de nuestra vida tendrán una mayor o menor importancia en nuestra identidad y, por tanto, afectarán más o menos a nuestro autoconcepto. Por ejemplo, tu rol como hija o como trabajadora tendrá, probablemente, un valor mayor en tu identidad individual que el que seas sincebollista o no. Y, por tanto, tu desempeño en esos roles influirá mucho más en tu autoconcepto

Ser madre es uno de los roles más centrales en nuestra identidad una vez que tenemos hijos y, por tanto, ocupa un lugar muy importante en nuestro autoconcepto. Por tanto, la idea de fracasar en este rol, pone en riesgo gran parte del concepto que tenemos de nosotras mismas y, en consecuencia, a nuestra autoestima. 

Las presiones externas

Este miedo a fracasar o a no estar haciéndolo bien no viene solo de nuestro interior, sino de las presiones que podemos percibir del exterior. El ideal de madre perfecta que desde redes sociales y otros medios se nos nuestra, donde se idealiza la maternidad, puede crearnos cierta presión por intentar alcanzar un ideal que no es realista. 

Además, las expectativas que los demás puedan tener  con respecto a nuestra maternidad, como si vamos a dejar de trabajar o no, a dar el pecho o no, a hacer colecho o no, pueden crearnos demasiado presión. Especialmente si no hacemos lo que otras personas esperan de nosotras, o si sentimos que no estamos siendo capaces de cumplir con sus expectativas, además de con las nuestras. 

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Cómo intentar mantener nuestra autoestima a salvo

Lo primero que debemos recordar es que, además de madres, somos muchas otras cosas, que también conforman nuestra identidad. Ni cometer un error en nuestro trabajo nos hace peores personas o más incapaces, ni tampoco cometer un error como madre lo hace. Tenemos muchas facetas y roles, y es importante que intentemos cuidarlas todas ellas y cuidarnos a nosotras mismas.  Mimarnos y recordarnos los capaces que somos en muchas de las cosas que nos proponemos. 

Por otro lado, es importante que tengamos cierto filtro con los consejos de los demás y, en ocasiones, los pongamos en cuarentena. Sabemos que los demás nos dan consejos con la mejor de las intenciones, pero a veces puede ser abrumador, sobrepasarnos e, incluso, hacernos sentir que lo estamos haciendo todo mal. 

Es importante que nos demos cuenta de quién viene ese consejo, cuál es su experiencia y sus circunstancias y, después, pensar en cuáles son nuestras necesidades y circunstancias. Si son iguales o no, si a nosotras ese consejo nos sirve o no - porque no se adapte a nosotras, por ejemplo - y quedarnos únicamente con lo que se adapte  y nos vaya bien a nosotras, sin pensar en que porque otra madre haga las cosas de diferente manera, las está haciendo mejor. 

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Únicamente las estará haciendo de manera que se adapte mejor a ella y a su bebé. Ni mejor, ni peor

Y, por último, intenta dedicarte un tiempo a ti misma y a tu pareja: a hacer cosas por ti, cosas que te gusten, que te hagan sentir bien y que te recuerden lo capaz y habilidosa que eres.  Dedicarnos a cosas que nos gustan, que se nos dan bien y que disfrutamos - además de utilizar cierto tiempo para mimarnos - nos recordará todas las demás cosas que somos además de madres y la cantidad de recursos y capacidades que tenemos. 

Imágenes  |  Workin' Moms, The Letdown

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