Someter al cabello a una coloración siempre trae consigue sus inconvenientes y llevar una rutina adecuada para pelos teñidos es fundamental. Los químicos que contienen los tintes son bastante agresivos y, entre ellos se encuentra el amoniaco, que es una sustancia que abre la cutícula para que penetre el pigmento y conseguir así cambiar el color del cabello.
Pero en los últimos años hemos visto cómo muchas formulaciones de los tintes, han dejado de utilizar el amoniaco y usan precisamente esto como reclamo. Este tipo de tintes nos hace pensar que son más gentiles con nuestro cabello, aunque no todos los expertos opinan lo mismo.
Los tintes sin amoniaco suelen contener una sustancia que se llama MEA (monoetanolamina), que según cuenta la farmacéutica Helena Rodero desde su cuenta de Instagram: "La evidencia muestra que el MEA puede dañar más la fibra capilar que el amoniaco. Al evaporarse mucho menos, mantiene el cabello en un pH alcalino durante más tiempo, pudiendo provocar hasta un 85% más de daño en condiciones extremas", explica.
En cambio, Helena destaca que el amoniaco llega a la fibra, hace su trabajo y se evapora. Y esa diferencia respecto al MEA, hace que el cabello no se estropee tanto. De ahí que la experta señale que esto es un engaño más del marketing.
La farmacéutica explica que el MEA ahora se usa mucho en los tintes porque "tiene mucho menos olor que el amoniaco y puede resultar menos irritante de forma inmediata. Pero eso no significa que sea más respetuoso con la fibra capilar ni con el cuero cabelludo". Un estudio señala que "la absorción de amoníaco acuoso mostró una absorción menor que la de MEA", y además, en el mismo estudio se puedo observar que las altas concentraciones de MEA (5%) daban como resultado fibras de queratina con daños significativos y daños superficiales visibles.
Además, este tipo de fórmulas no solamente pueden estropear el cabello, sino que pueden incluso propiciar la caída capilar. La profesional explica que este se debe a que "la combinación de MEA + peróxido de hidrógeno (H₂O₂) aumenta el estrés oxidativo y la citotoxicidad en los queratinocitos, lo que podría contribuir a la caída del cabello asociada a algunos procesos de coloración", dice Rodero.
Tras un estudio realizado para observar qué ingredientes de los tintes producían más caída capilar, se reflejó que tanto el H2O2 y el MEA indujeron sinérgicamente estrés oxidativo y citotoxicidad en queratinocitos humanos, reflejando una mayor caída del pelo y dermatitis producida por tintes capilares.
Ahora bien, según Helena, los tintes con amoniaco son los únicos que permiten cubrir las canas al cien por cien, y aclarar el color natural del cabello. En cambio los tintes con MEA (monoetanolamina) son más adecuados para mantener el mismo tono o para oscurecerlo.
Fotos | @helena.rodero, cottonbro studio en Pexels
En Trendencias | Guía definitiva del retinol: qué porcentaje elegir según tu edad y como introducirlo en tu rutina sin pelar la piel
Ver 0 comentarios