
Si ya vimos a Rihanna enfundada en un precioso diseño de Gucci, un maxivestido que no tiene desperdició y que creo que añadiré a mi lista de maxivestidos veraniegos que quiero, la diva de Barbados asistió a otra fiesta con un look completamente diferente. Ya saben que a los estadounidenses les encantan las pre y post fiestas a las galas, lo vimso en los Globos de Oro y lo vemos año con año en los Oscar’s.
Así que, Rihanna dejó el modelo etéreo y relajado de Gucci para adentrarse en la sensualidad más directa y marcada de Preen con un diseño de falda de doble muy retro con cuello halter desestructurado en azul eléctrico. Les recomiendo que se vayan haciendo con algo de este color porque a pesar de que es del año pasado, sigue con fuerza. Es como si su vestido fuera en consonancia con su corte de cabello irregular. Fascinante.
Para acompañar al modelito escogió unas sandalias muy controversiales, aunque en este estilo y con el vestido a mi me parecen perfectas de Nicolas Kirkwood para la colección de Primavera-Verano 2009 de Rodarte. Eran de tiras en azul y blanco por lo que quedaban perfectas con este modelo de Preen.






