
Han jurado y perjurado, puesto la mano sobre el corazón, sobre sus sagrados ejemplares y prometido por Chanel que no habían pecado. La revista Grazia, de moda impoluta y siempre muy bien resuelta, decidió un cierto día que Kate Middleton sería su próxima portada y lo haría sobre la gráfica y la Union Jack utilizada por los Sex Pistols en su álbum God save the Queen.
Bien por Grazia. Los Pistols, que tantos cortes de manga hicieron a su real reina, ahora servirían de marco para plantar a la Middleton en primera plana. La portada salió a la luz y las voces comenzaron a gritar ¿dónde está el resto de su cintura? ¿Por qué han hecho un corta y pega con su cabecita linda y le han puesto otro cuerpo? y sobre todo ¿no es Kate ya una sílfide para tener que cortar a lo bruto, cual Eduardo Manostijeras? El populacho, hastiado ante tanto phoshop y figuras Barbie, atacó y ellos se defendieron diciendo que nasti de plasti, que nadie cortó nada y que lo único que cortarían serían cabezas si alguien se empeñaba en acusarles….


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