Cinco pueblos de Segovia cerca de Madrid que están más bonitos que nunca en otoño (y llevan escritos la palabra "escapada")

Cinco pueblos de Segovia cerca de Madrid que están más bonitos que nunca en otoño (y llevan escritos la palabra "escapada")
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Por su cercanía, Segovia es el destino favorito de los madrileños que buscan huir de la gran ciudad durante el fin de semana (además de comer un cochinillo estupendo). Sin embargo, si la UNESCO declaró en 1985 su capital Patrimonio de la Humanidad es por que es mucho más que eso. El conjunto monumental y la belleza añeja de toda la provincia no deja indiferente a ningún visitante. Estos cinco pueblos son la prueba y el otoño, además, los pone especialmente bellos.

El Espinar

El Espinar
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A menos de una hora de Madrid, situado en la sierra de Guadarrama, se encuentra el pueblo de Castilla y León más visitado por los madrileños según un estudio de Clubrural. La Plaza de la Corredera, con sus castaños de indias del siglo XIX; la Iglesia de San Eutropio; El Palacio del Esquileo; El Convento de Santa Isabel o La Ermita del Cristo del Caloco nos invitan a descubrir la historia de este pueblo de calles adoquinadas.

En los alrededosres de El Espinar podemos perdernos entre cascadas, arbustos y musgo, y pasear por sus sencillas rutas de senderismo entre pinos silvestres y robles. Lugares como Peña La Casa y Las Barrancas y la Panera, dos de los entornos naturales más conocidos y visitados de la zona, son perfectos para disfrutar de un remanos de paz en un largo paseo.

Maderuelo

Maderuelo
Segovia turismo

Villa medieval situada sobre un alargado espolón que bordea el curso del río Riaza, al extremo oriental de la sierra de Pradales o Serrezuela. De fundación temprana, que algunos autores remontan al s. X, durante la Reconquista formó parte de la primera línea de núcleos defensivos de la margen izquierda del Duero.

Conserva un importante patrimonio medieval en el que destacan, como no, la Muralla; el Arco de la Villa (que aún conserva los cerrojos y unas gruesas puertas de madera acorazada del s. XV); la plaza de San Miguel o la Iglesia mudéjar de Santa María del Castillo, que destaca por su tamaño y por conservar manifestaciones de distintos estilos, siendo el único templo segoviano con restos de estilo califal.

Real Sitio de San Ildefonso

Real Sitio de San Ildefonso
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El Real Sitio de San Ildefonso, más conocido como La Granja,​​ es la localidad segoviana donde se encuentra un palacio real que luce como un mini Versalles. Este lugar, ya de por sí, justifica la visita al pueblo entero. Declarado conjunto Histórico Monumental, es una de las mejores muestras del esplendor monárquico del siglo XVIII.

Felipe V, el primer Borbón que reinó en España, se enamoró de este bello lugar allá por 1717. Tal fue el “flechazo” que decidió levantar allí un palacio y jardines adornados con esculturas y fuentes que le recordaran su infancia en la corte francesa de su abuelo Luis XIV. El Palacio de La Granja de San Ildefonso fue su gran obra personal porque sentía que había encontrado el lugar ideal para retirarse del mundo…

Pedraza

Pedraza
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Quienes busquen una villa medieval amurallada y pequeña para descubrir rincones de gran belleza callejeando, Pedraza es the place to be. Los visitantes pueden contemplar numerosos palacios y casas nobles blasonadas que datan del siglo XVI y que se conservan estupendamente. También quedan varios vestigios de su parte defensiva de los siglos XII y XIII como la muralla, la Puerta de la Villa, la barbacana defensiva (que posteriormente se utilizó como cárcel pública) o el castillo, entre otros.

En la actualidad, este pueblo cuenta únicamente con unos 125 vecinos, ques viven del turismo, por lo que se encuentran en sus límites numerosos asadores, tiendas de decoración, mueble rústico, artesanía,  estaños, tahonas, chocolates, jabones...

Ayllón

Ayllón
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Entre el club de los pueblos a menos de dos horas de Madrid nos encontramos Ayllón, un remanso de paz segoviano de 1.200 habitantes en el que hay desde restos celtíberos hasta una iglesia románica del siglo XII. Otra visita imprescindible son Los Paredones, los restos de la muralla árabe en lo alto del cerro. La villa medieval de Ayllón, declarada Conjunto Histórico Artístico en 1973, es perfecta tanto para huir de una ola de calor y dormir con mantita en verano y disfrutar del colorido paisaje que la vegetación autóctona le da en otoño.

Y es que Ayllón forma parte de los llamados pueblos rojos, amarillos y negros de Segovia (que agrupan a aldeas como Villacorta, Serracín, Madriguera o El Negredo) y que deben su nombre, además de al aspecto de su vegetación en otoño, a los llamativos colores de las piedras con las que están construidos.

Foto de portada | Turismo Segovia

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