Las Escalofriantes Aventuras de Sabrina no se parece a la serie de los 90, pero la hemos visto y nos gusta más

Si crees que cuando pongas Las Escalofriantes Aventuras de Sabrina estarás ante la serie de tu adolescencia, no puedes estar más equivocada. Olvida todo lo que viste, lo que sentiste y lo que oíste con Sabrina, Cosas de brujas, porque ésta Sabrina no tiene nada que ver con su predecesora. Demonios, brujas, apariciones y el mismísimo satanás se presentan en el que (seguro) será el nuevo éxito de Netflix, Las Escalofriantes Aventuras de Sabrina.

La serie estará disponible a partir del 26 de octubre en la plataforma de streaming, y su estreno es una alegría que nos deja el corazón mucho menos triste tras saber que la tercera temporada de Stranger Things se estrenará en verano de 2019. Una serie, a caballo entre el género juvenil y un thriller con tintes de terror, es perfecta para un Halloween escalofriante, porque sí, ésta Sabrina no se parece en nada a la que recuerdas.

Atención: spoiler alert. Aunque se estrena el 26 de octubre, Trendencias ya ha tenido acceso a los capítulos, y puede que se nos escape algún secreto en este post. Si te puede el ansia viva como a nosotros: adelante, no desvelaremos lo más importante. Sino, será mejor que esperes con el mando en la mano a que se estrene la serie el 26 de octubre.

Una terrorífica Sabrina que se basa en un cómic

Estas nuevas aventuras de la medio bruja adolescente no son un remake en la anterior aparición televisiva de Sabrina, sino que están basadas en el cómic que publicó Archie Horror en 2014 con el título homónimo, Chilling Adventures of Sabrina. Y no queda duda tras ver el inicio de la serie. Una sangrante dentadura que muerde la producción de Netflix y Warner Bros. da comienzo a una intro llena de imágenes de cómic, calaveras, cementerios y una música oscura y siniestra.

¿Creías que verías a Kiernan Shipka cambiándose de ropa ante el espejo por arte de magia? Nada más lejos de la realidad. La Sabrina de los cómics de Archie es oscura y espeluznante, y aunque el concepto de que es medio bruja-medio mortal es el mismo y coinciden muchos de los personajes, la historia de ésta Sabrina Spellman es hasta tétrica en algunos momentos.

Lejos queda la Sabrina Spellman de Melissa Joan Hart de la que pudimos ver siete temporadas en los noventas. La Sabrina de Netflix se mueve en una historia con toques de terror, magia negra, satanismo y brujería, y resulta un refrescante cambio de ritmo frente a lo que creíamos conocer de la bruja adolescente.

La elección entre dos mundos, Sabrina comienza su aventura

“En la localidad de Greendale, donde parece que siempre sea Halloween, vivía una chica mitad bruja, mitad mortal, que al cumplir los 16 años tendría que elegir entre dos mundos: el mundo mágico de su familia y mundo humano de sus amigos. Me llamo Sabrina Spellman y esa chica, soy yo.”

Así comienza lo que Netflix ha descrito como una adaptación que “muestra a una protagonista que lucha por reconciliar su naturaleza dual al mismo tiempo que afronta las fuerzas del mal que la amenazan a ella, a su familia y al mundo de los humanos."

Pero, ¿qué pasaría si la elección entre los dos mundos no es tan fácil como parece? Sabrina tiene un novio, Harvey, que es dulce y tierno. Unas amigas, Roz y Suzie, que son maravillosas. Una vida en el instituto Baxter. Por otro lado, es medio bruja. Sus tías Hilda y Zelda veneran al Señor Oscuro y pertenecen a un aquelarre al que, por tradición, Sabrina deberá pertenecer también. ¿Cómo puede elegir entre ambos mundos? Es como si le dijeran a Superman que, o bien tiene superpoderes o continúa como Clark Kent y vive su amor con Lois Lane pero sin ningún poder.

Y de esta decisión nace lo que se convertirá en la trama principal de esta primera temporada de la serie. Porque Sabrina no está convencida. No quiere abandonar a sus amigos, ni dejar al dulce Harvey para ir a la Academia de Artes Oscuras y no poder volver a verlos nunca. Pero su padre, Edward, sumo sacerdote de la Iglesia de la Oscuridad, deseaba que se formara como la gran bruja que puede ser.

Kiernan Shipka, lo mejor de la serie

Si hay algo que agradecemos después de haber visto la primera temporada de Las escalofriantes aventuras de Sabrina, es que Netflix escogiera a la actriz de Mad Men, Kiernan Shipka. 18 años de puro talento que demuestran que las nuevas generaciones tienen mucho que decir. Su interpretación es magistral, y podemos decir sin temor a equivocarnos, que es mucho más de lo que esperábamos (y era mucho).

Está brillante en los momentos dramáticos, convincente en los conjuros, segura en los enfrentamientos y muy real en las escenas con Harvey (que interpreta la estrella Disney Ross Lynch).

Es la perfecta Sabrina para esta nueva versión de la bruja adolescente. Una poderosa y rebelde adolescente que lo único que quiere es cuidar de los suyos. Cueste lo que cueste. En esta encarnación de la luz y la oscuridad, Kiernan está maravillosa, dándole unos matices al personaje que consiguen que nos metamos de lleno en la historia de la pequeña Spellman.

Las tías de Sabrina siguen siendo igual de top que las recuerdas

Cuando leí que la tía Zelda era interpretada por Miranda Otto, la maravillosa Eowyn de El señor de los anillos, una sonrisa se me dibujó en la cara. Pero es que cuando ví cómo actuaba, supe que sería una de mis favoritas de la serie. Altiva, poderosa, dominante y muy creyente, Zelda tiene toda su fe puesta en el Señor Oscuro. Vive por y para él. Por eso lleva años insistiendo para que Sabrina elija el mundo de la Oscuridad y se aleje del camino de la Luz.

Ojo, que eso no significa que sea mala. Significa que tiene fe en la religión en la que cree, la que tiene al Diablo como máxima autoridad. Pero a medida que avanza la serie descubriremos que, tras esa coraza que parece inexpugnable, se esconde un corazón lleno de amor.

Hilda (Lucy Davis) sigue siendo una experta preparando dulces (recuerda que en Sabrina, Cosas de brujas, tenían una empresa de tartas), pero también es la que lleva el peso del tanatorio Spellman, el trabajo que Hilda y Zelda tienen en el mundo mortal. A diferencia de Zelda, Hilda es dulce y parece un conejillo asustado en muchas de las escenas pero, como en la vida, a veces las apariencias engañan y lo que parece miedo y cobardía se puede transformar con la chispa adecuada en poder.

Un casting escogido con mimo en el que pocos personajes fallan

La escocesa Michelle Gomez está espectacular en su papel de Mary Wardell, un personaje que juega con dos caras, una amable con Sabrina (por encargo del Señor Oscuro) y otra escalofriante como Madre de los Demonios. Y es que en una de sus primeras apariciones es asesinada y es a partir de ahí, cuando esa dualidad se hace patente. Una villana a la que querrás, como quisiste a Loki en Los Vengadores o como lo hiciste con Guzmán en Élite.

Y no es la única villana femenina de la serie. Las "hermanas extrañas", Agatha (Adeline Rudolph), Prudence (Tati Gabrielle) y Dorcas (Abigail Cowen) forman un trío maléfico de brujas del último curso de la Academia, que intenta por todos los medios hacer la vida imposible a Sabrina.

Bronson Pinchot, que interpreta al director del instituto George Hawthorne, no tiene un papel tan cómico ni recurrente como en Primos Lejanos, pero da un toque divertido (y en ocasiones también tétrico) al elenco. Además, las amigas de Sabrina, Rosalind Walker (Jaz Sinclair) y Suzie Putnam (Lachlan Watson), abren tramas que darán mucho de sí en las siguientes temporadas de la serie.

Y llegamos a mis dos personajes masculinos preferidos: el Padre Blackwood (Richard Coyle), Sumo Sacerdote de la Iglesia de la Oscuridad, Decano de la Academia de las Artes Oscuras y villano con piel de cordero de la serie; y Ambrose Spellman (Chance Perdomo), el primo brujo de Sabrina que está cumpliendo una penitencia de 75 años en arresto domiciliario por un “problemilla” con el Vaticano. Ambos, sublimes en su interpretación.

Salem, el icónico gato de Sabrina

Salem sigue siendo tan adorable, pero esconde una escalofriante apariencia tal y como ya nos enseñó Netflix con este clip, además de ser mucho más misterioso y terrorífico que su predecesor gatuno.

Netflix sigue aumentando el hype de la serie, y con él nuestras ganas de que se estrene, pero podemos revelarte algo. En esta ocasión Salem aún no habla en su forma de gato. Roberto Aguirre-Sacasa, showrunner de la serie, confirmó que Salem tendrá poco peso en la primera temporada debido a que Kiernan Shipka es alérgica a los gatos. Pero no descartes que en las siguientes temporadas podamos escuchar a Salem tal y como pasaba en Sabrina, Cosas de brujas, aunque quizá no con tanto humor como en la serie noventera.

Problemas actuales en una serie con aire sesentero

El acoso escolar, el extremismo religioso, el feminismo, la libertad sexual o el maltrato son algunos de los temas en los que la trama se verá envuelta. Suzie será impulsora de muchos de ellos, ya que es genderqueer y sufrirá bullying por parte de algunos de sus compañeros de instituto. La trama en la que se ve envuelta el tierno y dulce Harvey nos habla de un padre autoritario que le obliga a trabajar en la mina, aunque él, como buen nerd, solo quiere leer cómics y hacer ilustraciones, lo que provoca escenas que nos hacen pensar en un maltrato.

Pero sobretodo el tema de la religión, visto desde el punto de vista satánico en el que se trata, nos da muestras de lo que el extremismo religioso es capaz de conseguir en las personas. ¿Serías capaz de sacrificar tu vida, de manera literal, por tu dios? Pues en la serie de Netflix podrás ver cómo la religión oscura consigue autosacrificios humanos con una sonrisa de oreja a oreja.

Junto a sus amigas en el instituto, Sabrina crea un club de chicas para protegerse las unas a las otras, WICCA en inglés, que lucha por los derechos de las mujeres y en el que, por ejemplo, leerán libros que fueron prohibidos en el instituto, como Lolita.

A pesar de ser una serie que parece ambientada en los años 50-60 (como en los cómics en los que se basa), por detalles como el cine de Greendale, su instituto y hasta el vestuario de los personajes (mucho abrigo de manga tres cuartos y trajes de chaqueta al estilo Jackie Kennedy), podemos ver portátiles y móviles que nos confunden en cuanto a la ambientación.

En resumen, satanismo y adolescencia en una mezcla perfecta en lo que será (seguro) lo mejor de Netflix de 2018. Un reparto maravilloso, una trama que da mucho de sí (lo que promete más temporadas) y una estética oscura y muy bien trabajada nos lleva a una serie que, nosotros, ya hemos puesto entre nuestras favoritas.

¿Te atreverás a verla a medianoche, la hora de las brujas? No te prometo que no vaya a haber sustos, porque yo he pegado tantos botes como veces he sonreído. Pero merece la pena pasar este Halloween bajo el embrujo de Netflix y Las escalofriantes aventuras de Sabrina.

Fotos| Netflix

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