OT se estrenó en 2001 y se exportó a más de 30 países. Seis años después su versión americana llevó a esta artista a ganar un Óscar

El talent show cambió el concepto de reality y ayudó a catapultar a la fama a cantantes en todo el mundo 

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María Barba

Editor Senior
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María Barba

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Editora de shopping en Webedia desde 2018, coordinadora ecommerce de Lifestyle&Food en Webedia desde 2022 y creadora de necesidades desde 2013.

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En España tenemos mucho talento, pero a menudo sufrimos una especie de complejo que no termina de darnos el crédito que merecemos: casi siempre damos por sentado que todo lo que viene de fuera es mejor (digamos que tenemos un síndrome del impostor colectivo). La realidad es que hemos inventado muchas cosas que van más allá de ponerle un palo a algo (la fregona, el Chupa Chup...); y en cultura y entretenimiento hemos creado un formato que luego ha arrasado fuera. Y no, no hablo de la paella con chorizo de Jamie Oliver. Hablo de Operación Triunfo.

En 2001 este reality show mezcló dos cosas que parecían imposibles: la convivencia tipo 'Gran Hermano' y un concurso musical con aspirantes a estrellas. Resultado: un fenómeno social sin precedentes. Las audiencias de la primera edición (más de 12 millones en la final) todavía viven en nuestra memoria millennial rent free. OT no solo nos regaló a Bisbal, Chenoa -aka reina de Españita- o Manuel Carrasco; también puso a España en el mapa televisivo mundial.

El formato se vendió a más de 30 países e inspiró el formato anglosajón 'Idol' (la misma temática pero sin el factor convivencia al estilo GH del nuestro). En USA se estrenó con el nombre 'American Idol'. Y precisamente fue este programa el que descubrió a la primera cantante de talent show en ganar un Óscar: Jennifer Hudson.

Jennifer Hudson perdió su OT americano, pero ganó un Óscar

óscars @princessofsoul

Hudson quedó séptima en la tercera edición de 'American Idol'. Séptima. Su expulsión venía cargadita de polémica porque coincidió con otras tres concursantes afroamericanas. Pero abandonar el concurso tan rápido no le impidió convertirse en icono. Publicó discos, ganó un Grammy y, lo mejor de todo, se llevó un Óscar a Mejor Actriz de Reparto en 2007 gracias a su papel en 'Dreamgirls', donde compartía escena con la diosa de las diosas: Beyoncé .

Es el ejemplo personificado de la cultura del esfuerzo que tanto les gusta vender a los norteamericanos -y que ya sabemos de sobra que es una trampa- lo que explica el éxito del talent show español por aquellas tierras. Más de 20 años después, OT sigue cosechando audiencias y reinventándose (Amazon Prime estrenó ayer la última edición). La historia de Jennifer Hudson y su Óscar es otro recordatorio de que España inventó uno de los formatos más influyentes de la televisión mundial.

Fotos | @iamjhud, @princessofsoul

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