Rodarte en la Semana de la Moda de Nueva York primavera-verano 2009

Rodarte en la Semana de la Moda de Nueva York primavera-verano 2009
Facebook Twitter Flipboard E-mail

En cuestión de pocos años Kate y Laura Mulleavy, o lo que es lo mismo, Rodarte (el apellido de soltera de su madre), han hecho de su ropa una seña de identidad fácilmente identificable entre la jungla de nuevos talentos y creadores consagrados del panorama internacional; tal es su tirón mediático y profesional, que hasta Anna Wintour sugirió que se sometieran a régimen al considerar que su imagen era poco presentable, y lo consiguió (un despropósito más de la tirana más amada del planeta).

Su sentido de la estetética dista mucho de su California natal y es mucho más europeo y vanguardista que el de muchos de sus compatriotas; son meticulosamente detallistas y románticas, y su más que probado gusto por el chifón drapeado, su maestría con el tricot y con la lana, y su sutil abuso de los tonos empolvados, especialmente, el rosa, las ha llevado a ganarse la confianza de una industria inmunizada al talento.

Su colección de verano 2009 es casi una continuación a natural de la de invierno, y por momentos uno duda de si las propuestas de las hermanas no están hechas para combatir las bajas temperaturas.

Los tonos nude cobran gran protagonismo en vestidos drapeados, dos piezas a base de faldas tableadas y tops de jaretas, o hechos a base de bandas (la fiebre Leger no solamente golpea el invierno, en verano, parece que sigue también),

Rodarte 1.JPG

transparencias, y tops deconstruidos y superpuestos hechos con falsos cuellos o falsas mangas creando un efecto óptico inmejorable. Y entre todo este enjambre de elementos de sastre, un elemento recurrido y recurrente: el uso indiscriminado de leggins de malla.

Rodarte 2.JPG

Una nota discordante y algo punk que viene a romper el aura romanticista de Rodarte y así evitar que tanto empolvado y vestido pink nos resulte empalagoso, los zapatos, nuevamente elaborados en colaboración con Christian Louboutin y de nuevo, a base de plataformas y pinchos, son otro de los elementos que viene a contrastar el aire de bailarinas etéreas de las maniquíes.

También hay sitio para los pantalones de seda entre los looks de las diseñadoras, y para las cazadoras de napa (no me digáis que por ejemplo esta no parece una propuesta de invierno) así como para el punto de lana; y para el color, que poco a poco se va intensficando, aparecen naranjas, azulones, y negros, y radicaliza el ambiente global, que de bucólico pasa a gótico.

Rodarte 3.JPG

Los vestidos de noche son mis prendas preferidas de la colección, me sé de una, que seguro, ya se ha hecho con uno de ellos, pongamos que hablo de Keira Knightley...y es que la combinación de colores que utilizan, los originales escotes, el efecto vaporoso y el tintando en degradé, me parecen mágicos y fabulosos.

Rodarte 4.JPG

Un desfile coherente, sin demasiadas novedades ni una rotura de esquemas, que sigue fiel a la idea de dibujar a una mujer romántica y extremada, a partes iguales.

Comentarios cerrados
Inicio