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Ríndete al placer de una bañera

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Cada vez más las prácticas duchas sustituyen a las relajantes bañeras de los cuartos de baño de muchos hogares. De seguir así, en el futuro el poder disfrutar de un maravilloso baño de burbujas va a ser un gran lujo.

Un baño caliente es beneficioso para favorecer la eliminación de toxinas a través de los poros, relaja los tejidos y la mente, las tensiones se evaporan haciéndonos ver las cosas de otra manera. Aunque para sumarle auténticos beneficios al baño no pueden faltar los aceites esenciales, su gran poder puede conseguir grandes efectos sobre nuestra piel.

Un baño con aceites esenciales

Los aceites esenciales se deben diluir en el agua por su gran concentración, se aplican de 5 a 10 gotas, se realiza una vez la bañera esté llena y el grifo cerrado y se pueden mezclar de diferentes tipos.

Hay infinidad de aceites y cada uno cumple una función diferente. Por ejemplo el limón, el pomelo, el romero o la menta son estimulantes mientras que la lavanda, el pino, el geranio son relajantes. También los hay desinfectantes como el té verde o aceite de manzanilla que es ideal para las pieles más sensibles.

Un baño de espuma

Si se prefiere un baño de espuma debemos elegir un jabón que respete al máximo nuestro PH, lo mejor son los geles compuestos por plantas como la avena o el trigo.

La temperatura adecuada del baño debe de ser de unos 35 grados no más, ya que el agua muy caliente empeora la circulación sanguínea, provoca enrojecimiento en la piel y ablanda los tejidos, por el mismo motivo no se debe permanecer más de 20 minutos dentro del agua, además se nos puede bajar la tensión.

Las posibilidades que podemos utilizar en un baño son infinitas, desde geles aromáticos, bolitas de aceite, mousse, bombas de sal, sales de baño o pétalos de flores.

Para el buen uso de las sales o los aceites hay que echarlos sobre el agua y nunca directamente sobre la piel, pueden causar alergias o irritaciones.

Un buen truco para beneficiarnos de todas las propiedades del baño es realizar antes una exfoliación por todo el cuerpo, conseguiremos eliminar las células muertas y limpiar los poros, dejando así el camino libre para que el baño actue más en profundidad. Lo realizaremos siempre en movimientos ascendentes y circulares.

Y después del baño crema hidratante o aceite corporal, lo aplicaremos con la piel aún húmeda, ésta se mantendrá mucho más elástica e hidratada.

Imagen | Dennis Wong
En Arrebatadora | Datos básicos para que el baño sea realmente relajante

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