Lucir una mirada grande y abierta es posible con las herramientas adecuadas, y por supuesto la máscara de pestañas es el producto estrella, pero si queremos ir mucho más allá, y que las pestañas se levanten bien desde la raíz sin necesidad de recurrir al rizador de pestañas, entonces el truco está en usar un bastoncillo de algodón.
Se trata de un truco muy sencillo y para el cual no necesitamos ninguna herramienta sofisticada ni difícil de encontrar. Con un bastoncillo clásico nos ayudaremos para que las pestañas se realcen, se definan y la mirada se transforme como si se tratara de un tratamiento de belleza.
La maquilladora Mónica Martínez desvela este truco desde sus redes sociales (@monicamartinez.es) y es perfecto para lograr aplicar bien la máscara desde la raíz, ya que muchas veces cuando cuando pasamos el gupillón no conseguimos llegar bien a la raíz y esto es algo que lo cambia todo. En este caso, el bastoncillo sirve como un punto de apoyo y de esta manera, la máscara entra mucho mejor entre las pestañas.
Pestañas más levantadas y definidas
El truco en sí consiste en colocar el bastoncillo por detrás de las pestañas superiores, bien pegadito a la raíz. Aquí el bastoncillo actúa como una barrera para no manchar el párpado mientras se aplica el producto y a la vez, funcionará como un soporte para poder empujar suavemente las máscara hacia dentro.
De esta forma será mucho más sencillo levantar las pestañas desde la raíz y que queden separadas y definidas. Lo importante aquí es hacerlo con suavidad y trabajar con capas finas. Al ser más fácil llegas hasta la base de la pestañas, la curvatura será mayor y las pestañas se verán más bonitas desde abajo hasta las puntas.
La ventaja de este truco
La gran diferencia al usar el bastoncillo, es que las pestañas se pueden trabajar bien completamente. Muchas veces lo que sucede, es que el cepillo de la máscara no llega bien a la raíz y entonces las pestañas no se levantan todo lo que deberían para quedar rizadas. Además, si el producto se centra de medios a puntas, lo que puede suceder es que las pestañas terminen cayendo por el peso.
Es importante, que cada aplicación de la máscara sea con el cepillo no demasiado cargado. Es mejor trabajar en capas finas para que no queden pegotes, no se apelmacen las pestañas y el producto se extienda bien por toda la pestaña.
Otra ventaja de usar el bastoncillo, es que protege la piel del párpado y evita ese antiestético resultado de párpado manchado. De ahí que sea un buen truco para evitar que esto suceda, sobre todo cuando no se tiene demasiado tiempo para maquillarse, pero no se quiere renunciar al buen hacer de una máscara de pestañas.
Fotos | @monicamartinez.es
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