Me he gastado más de 200 euros en intentar averiguar mi colorimetría y estoy más confundida que antes

Un proceso más complejo que el de intentar resolver una ecuación diferencial parcial no lineal

Dos Imagenes Diagonal Para Portada
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
maria-yuste

María Yuste

Editor Senior

Me llamo María y he sido víctima de los vídeos en redes sociales sobre colorimetría y estaciones cromáticas. Pueden parecer inocentes, información muy valiosa que te dan gratis pero, en cuanto les haces un mínimo de caso, corres el riesgo de acabar consumida por la duda de saber qué eres. Lo que pasa que esto no es tan fácil ni objetivo como saber a qué hora naciste. Poniéndome dramática, yo acabé cuestionando toda mi identidad frente al espejo y gastándome un dineral

Todo empezó en 2023 cuando después de probar filtros de TikTok y prompts de Inteligencia artificial que me decían cosas distintas sobré cuál era mi colorimetría, decidí hacerme un estudio de color online con una asesora profesional. Profesional, al menos, en el sentido de que cobraba como tal. Le envié tres fotos, esperé menos de 24 horas y recibí un informe genérico al que le había hecho copy-paste con la primera de las fotos de abajo y mi nombre. Eso sí teníamos una sentencia clara: yo era verano puro.

Tres Productos Vertical

Eso significa que, según su análisis de la foto escogida por ella, soy de contraste bajo, apagada y me quedan bien los colores discretos y los tonos pastel. Aún me da mucha vergüenza admitir que me costó 100 libras que me dijeran algo que contradecía lo que yo veía con mis propios ojos en el espejo. Lo digo ahora y todavía noto cómo me juzga mi cuenta bancaria. Aunque lo peor fue que decidí confiar en la palabra de una "experta" y la cuenta siguió subiendo con todo lo que vino después: tres años te tintes y maquillaje equivocado.

Porque cuando una persona cree que ha encontrado una verdad sobre sí misma, actúa en consecuencia, ¿no? Yo me lancé a comprar lo que las guías conónica recomendaban para mi estación: coloretes rosa suaves, labiales apagados o muted, delineador y rimmel marrón... La ropa no cambió demasiado porque seguí vistiendo de negro, algo que es prácticamente sabotaje si eres verano y crees de verdad en la colorimetría. Pero en maquillaje sí invertí tiempo y dinero. Aunque nunca entendí por qué se suponía que yo pertenecía a esa estación y nunca llegué a verme verdaderamente bien con nada de lo que me ponía. Había algo que no encajaba.

Dos Imagenes Diagonal Para Portada

Como estaba cansada de seguir dándole vueltas al asunto y gastar dinero para seguir viéndome fea, este año fui a hacerme un estudio de colorimetría Presencial en Saigu, que al menos te canjean los 70 euros que cuesta por producto de tu estación. Plot Twist: entré siendo verano y salí siendo invierno profundo.

Ambas tienen en común que son estaciones de subtono frío y nada más. Sin embargo, el veredicto me cuadraba más con mi propia intuición porque siempre he pensado que los colores intensos me sentaban mejor. El contraste alto se adecua más a lo que veo en el espejo con mi piel clara y pelo natural castaño medio. Es cierto que los tonos fríos seguían presentes, pero ahora con más fuerza y más profundidad.

No obstante, hacer el cambio drástico en el maquillaje no fue fácil y es un proceso en el que sigo, aunque con otra filosofía. Sobre todo, porque en cuanto empecé a mirar cuentas especializadas en colorimetría de invierno lo vi claro: nadie se pone de acuerdo en nada. La misma actriz puede aparecer catalogada como otoño por una estilista y ser invierno profundo para otra otra e incluso verano frío en una tercera. No es que no sea una "ciencia" exacta es que no es ninguna ciencia. Es pura subjetividad.

Dos Imagenes Diagonal Para Portada

Así que, si ni siquiera entre expertos hay consenso en lo que respecta a famosas hiperfotografiadas, maquilladas profesionalmente y analizadas hasta el poro, ¿qué probabilidades hay de que mi horóscopo cromático sea realmente invierno profundo y no verano como me dijeron?

Mi teoría es que se lo inventan

Después de dos estudios distintos y mucho dinero invertido, he llegado a una conclusión: lo de las estaciones puede estar bien como orientación libre, pero es un error usarla para reorganizar tu vida. Lo verdaderamente útil que se puede sacar del sistema de estaciones, en mi experiencia, son tres cosas más generales:

  • Lo imprescindible es saber si tu subtono es frío, cálido o neutro. Algo bastante fácil de descubrir con la prueba del dorado y el plateado en los complementos.
  • Si tiene un contraste alto, medio o bajo. Esto, sobre todo, es especialmente útil para personas que se encuentren en los extremos. Para personas medias lo siento más irrelevante.
  • Si la cara se te "ilumina" más o se "apaga" con colores limpios, apagados, claros o profundos. Cuando te pruebes ropa de diferentes tonalidades fíjate en las ojeras: ¿se te marcan más o menos?

Estos tres puntos sí cambian para mejor cómo compras maquillaje, ropa o accesorios. Lo de "eres verano verdadero luminoso suavizado con influencia invierno y mercurio retrogrado" puede sonar muy revelador, pero conviene cogerlo siempre con pinzas. Además, la colorimetría ignora lo más importante de todo: tu personalidad. Y aquí viene la mayor crítica de una gótica urbana a la que le recomendaron vestir de rosa

Img 20201216 Wa0008

La colorimetría habla mucho de armonía visual pero poco de identidad. A veces, un color técnicamente correcto para tu colorimetría no dice absolutamente nada de ti y te convierte en la persona más "pechuga a la plancha con arroz" del uno. Mientras que otro que, supuestamente no te favorece, puede hacerte sentir espectacular porque resalte lo más importante de una persona: la personalidad.

Porque no nos olvidemos que vestirse también es jugar, comunicar, divertirse, probar versiones de una misma. No solo se puede enfocar como una "optimización" como si fuéramos un producto. Entonces, ¿merece la pena? Sí, si lo usas como guía divertida y no como secta.

Lo cierto es que, gracias a este proceso, he probado tonos nuevos, he entendido mejor por qué algunos labiales me apagaban y otros me despertaban la cara, y he abandonado las compras impulsivas, apostando por menos productos pero que sean LOS productos.

Mi consejo es simple: descubre si eres fría o cálida, observa tu nivel de contraste, explora las distintas paletas de las estaciones para quedarte con lo que te guste a ti y no solo con la que te digan que se supone que es la tuya. La tuya siempre será la que te haga, no solo verte bien sino sentirte tú. Y si un día llevas negro siendo verano, otoño o piscis ascendente, no pasa absolutamente nada.

Fotos | Trendencias

En Trendencias | 

Inicio