
Si algún acontecimiento en cuanto a moda se refiere merece ser destacado esta semana esa es la colección de Roberto Cavalli para H&M.
Anunciada en todos los medios hasta la saciedad, el jueves día 8 fue el “gran día” en el que descubrí en primera persona que lo mejor de estos diseños tan esperados era el anuncio de televisión y en el que me di cuenta que todo se había agotado. Una colección con mucho nombre y con poco estilo. Exceptuando algún vestido para las féminas.
Yo me pregunto, ¿qué hombre con dos dedos de frente se pone unos zapatos de cebra o un esmoquin que, aunque la chaqueta era muy bonita, el pantalón parecía sacado del armario de Michael Jackson? Un 10 a los publicistas de Cavalli por convertir una colección que si estuviese a precios de firma no la compraría ni el mismísimo Boy George.
Pero parece que lo de correr a H&M no ha sido la única carrera decepcionante esta semana. Cuando vi la foto del maratón con tacones casi me voy a México y me reivindico contra tal estupidez. Eso sí, antes de volverme a España me hubiera ido a Nueva York a recomendarle a un buen sujetador a Katie Holmes. Por qué, si el cinturón se lleva cada vez mas arriba de la cintura ¿que haces cuando las tetas las tienes en la misma cintura? ¿Te la aplastas? Poco estético y poco elegante. Estoy de acuerdo con Heidi. Con Armani estamos guapos todos, pero con chandal… Eso es otra cosa.



Otro diseñador que está de aniversario: Roberto Verino, y es que el diseñador gallego celebra sus 25 años en el mundo de la moda con una exposición retrospectiva de su trayectoria en el Museo del Traje , Madrid, que permanecerá abierta hasta el 11 de noviembre.
El Museo del Traje deberá encontrar un nuevo emplazamiento en el que poder continuar con su actividad. La Universidad Complutense de Madrid es la propietaria de los terrenos en los que se encuentra el edificio y reclama la reversión de su propiedad. La cesión de estos terrenos, unos 30.000 metros cuadrados, caducará el año 2013. Según el Subsecretario de Cultura, Antonio Hidalgo, la intención es agotar los plazos, mientras se busca una nuevo emplazamiento en la ciudad de Madrid. Tanto el Ministerio de Cultura como la Complutense desean llegar a un acuerdo lo antes posible, y poder llevar a cabo la transición sin problemas. 




