
Lo bueno y mejor siempre suele ser lo que no está al alcance de todos; mientras nosotros nos deleitamos y conformamos con vestidos imposibles a la luz de los focos, las celebrities se entretienen de lo lindo por partida doble: backstage más party. Es decir lo que el ojo no ve. O al menos, no todo.
Y es que yo creo que más que por poder disfrutar del espéctaculo más grande del mundo, las famosas de primera y de segunda fila, se desplazan a París a ver y ser vistas en discotecas y entre bambalinas, lo que de verdad es suculento y jugoso, son las fiestas en los hoteles lujosos.
Esas a las que quizás algún día estemos invitados.








