
Existen cientos de formas de entender el mundo de los negocios. Y también el mundo de la política. Mientras que en España las industrias (todas y cada una, y la moda no es una excepción) suelen reunirse con los políticos en campaña para pedir subvenciones, ayudas y mayor apoyo institucional para conseguir llevar a buen puerto sus proyectos en Estados Unidos los lobbies empresariales no tienen el menor problema de apoyar a los candidatos con algo tan comprometido como recaudar fondos, el mayor compormiso político que se puede tomar tras el voto.














