No tener empleo no implica necesariamente dejar de cotizar, esa es la idea que defiende el abogado Ignacio Solsona, experto en derecho laboral y conocido por su labor divulgativa en su canal de Youtube. Según explica en uno de sus vídeos, existen varias fórmulas legales que permiten seguir acumulando cotizaciones a la Seguridad Social y, con ello, proteger la futura pensión de jubilación, y es que según admite el experto: "Las cotizaciones son muy importantes de cara a las futuras prestaciones".
Además de la alternativa más conocida de la prestación por desempleo, ya que mientras se percibe se continúa cotizando, hay que añadir el subsidio para mayores de 52 años, una ayuda especialmente relevante para quienes se encuentran en la recta final de su vida laboral y necesitan alcanzar los años mínimos exigidos para acceder a una pensión más favorable.
Qué es el convenio especial con la Seguridad Social y en qué consiste
Pero estas no son las únicas opciones ya que Solsona insiste en que "se puede cotizar de muchas formas, no únicamente trabajando", y destaca el convenio especial que existe con la Seguridad Social, un mecanismo que permite seguir cotizando de manera voluntaria. En algunos casos supone el pago de una cuota, aunque existen determinadas situaciones en las que puede resultar gratuito. De hecho, el experto considera que "suele ser más rentable pagar un convenio que retrasar la jubilación".
Algunos de los escenarios en los que se puede barajar esta posibilidad son:
- Personas que han cesado en su trabajo y ya no están dadas de alta.
- Trabajadores que han agotado la prestación por desempleo.
- Personas que pasan de una jornada completa a una parcial y quieren mantener su nivel de cotización.
- Quienes dejan de percibir un subsidio que cotizaba por ellos.
Para ilustrarlo, pone el ejemplo de una persona a la que le faltan años de cotización para jubilarse. Según sus cálculos, invertir alrededor de 24.000 euros en seguir cotizando podría evitar una pérdida de hasta 56.000 euros en la pensión al tener que retrasar la edad de retiro.
La principal ventaja es que permite seguir sumando años cotizados y mantener una base de cotización elevada, lo que puede traducirse en una pensión de jubilación mayor. Como explica el abogado Ignacio Solsona, en algunos casos puede resultar más rentable asumir el coste del convenio que retrasar la edad de jubilación y perder parte de la prestación.
Además, el abogado recuerda que existen otras fórmulas menos conocidas para incrementar los periodos cotizados entre ellas, el reconocimiento del servicio militar obligatorio, los 112 días por parto o la posibilidad de sumar las cotizaciones realizadas en países que mantienen convenio con España, una opción especialmente útil para quienes han desarrollado parte de su carrera profesional en el extranjero.
A fin de cuentas, lo que Solsona advierte es que dejar de lado las cotizaciones durante la vida laboral puede tener un impacto importante en la pensión de jubilación.
Y es que, con un historial de cotización insuficiente, la prestación puede quedarse en torno al 60% de la base reguladora, si optamos por una jubilación anticipada. Por ello, informarse sobre las alternativas disponibles y actuar con previsión puede ser fundamental para garantizar una jubilación más tranquila y con menos pérdidas económicas.
Fotografías | Youtube Laboroteca, Magnific
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