Te has peinado, te has currado tu styling y has salido de casa con el pelo perfecto y, en cuestión de minutos, comienzas a observar esos pequeños pelitos que se levantan alrededor del rostro e incluso por toda la melena estropeando el acabado pulido que habías logrado.
El responsable de esto no es otro que el encrespamiento, uno de los mayores enemigos de una melena perfectamente trabajada, sobre todo cuando llega el otoño. La humedad favorece aún más la aparición del frizz, que puede resistirse incluso después de dedicar tiempo con el secador. Sin embargo, mantener el cabello bajo control es posible si sabes cómo cuidarlo desde el lavado hasta el secado.
Alberto Cerdán, estilista y creador del Método AC, destaca la importancia de elegir los cuidados adecuados para la fibra capilar y de retirar el exceso de agua de la forma correcta.
La humedad es el peor enemigo
El cabello y la humedad nunca se han llevado bien, por eso cuando nos adentramos en el otoño notamos mucho más que el cabello se encrespa a la mínima. "Cuando baja la temperatura y aumenta la humedad ambiental, la fibra capilar, si está porosa o seca, actúa como una esponja", explica Cerdán.
Esto sucede porque la fibra capilar absorbe parte del agua presente en el ambiente, lo que altera su estructura y hace que el cabello pierda la forma y la suavidad. Esto ocurre especialmente cuando la cutícula, la capa externa que protege cada fibra, está dañada, es porosa o no se encuentra bien sellada.
Aunque por lo general, el frizz lo asociamos más a cabellos finos o rizados, en realidad Cerdán explica que "los cabellos porosos, rizados, ondulados o sometidos a decoloraciones, tintes y un uso excesivo de herramientas térmicas son más propensos", señala.
Por eso, es importante ayudar a la fibra capilar a retener su hidratación y reducir así la entrada de agua del ambiente, para que el cabello no se encrespe y pueda mantener el peinado pulido y suave durante más tiempo."Un cabello sano e hidratado tiene peso y flexibilidad propia, lo que le permite mantener su movimiento natural sin despeinarse ante el cambio de clima", explica el peluquero.
La temperatura del agua es importante
Pero si la hidratación es básica para mantener controlado el encrespamiento, no es menos importante la temperatura del agua. "El control del encrespamiento empieza en la ducha", indica Cerdán. Usar agua demasiado caliente puede favorecer la sequedad, ya que puede eliminar parte de los lípidos naturales que protegen la fibra capilar.
Uno de los hábitos que recomienda revisar Alberto, es lavar el pelo con agua demasiado caliente. Su consejo es "utilizar agua templada y terminar con un aclarado de agua fresca".
El peluquero Ramón Santiago (@ramonsantiago_peluqueros) sobre este tema indica que: "Recomiendo lavar el cabello con agua tibia, entre los 30 y 40 grados, esta temperatura es ideal para limpiar el cabello sin dañarlo. Al finalizar, enjuaga con agua fría alrededor de los 10-20 grados puede ayudar a sellar la cutícula y aportar más brillo".
Cerdán propone elegir productos que aporten cuidado al cabello y al poder ser que tengan ingredientes como "el ácido hialurónico, los aceites botánicos ligeros y las proteínas estructurantes". En cuanto a la limpieza, aconseja evitar los sulfatos que resulten agresivos.
Otro de los cuidados que el cabello agradecerá es la aplicación de una mascarilla de medios a puntas, respetando el tiempo de actuación indicado en el envase. Este gesto ayuda a mantener la fibra capilar hidratada y suave, favoreciendo una melena más manejable y reduciendo la aparición del encrespamiento.
Para secar el pelo toalla y secador
Para retirar el máximo de humedad posible lo mejor es retirar el exceso de agua a toques con una toalla de microfibra, envolviendo el cabello. Después, lo ideal es "secarlo con secador, pero con maña", comenta.
El primer paso es "aplicar un protector térmico o una crema de peinado ligera, ajustar el secador a temperatura media y dirigir la boquilla hacia abajo, siguiendo el sentido del crecimiento del cabello", dice el experto.
Para secar el pelo, no hay por qué hacerlo mechón a mechón ni trabajar la melena con el cepillo. "Ayúdate de las manos mientras orientas el aire y termina con aire frío. La intención es mantener la soltura del pelo sin dejar que el secado se convierta en una sucesión de pasadas a temperaturas elevadas", explica Cerdán.
Fotos | @albertocerdan_ac, by Natallia en Pexels, kaboompics en Pexels, Mikhail Nilov en Pexels
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