
El día de ayer fue muy agetreado para Catherine Middleton. La duquesa de Cambridge no quise perderse la boda de su gran amigo Sam Waley-Cohen, quien propició la reconciliación con el príncipe Guillermo cuando la pareja estaba separada en marzo de 2007.
Catherine acudió a la ceremonia con un vestido entallado en blanco y negro que marcaba su espectacular y delgada figura, y un tocado negro muy sencillo y discreto. Un look juvenil y sofisticado que combinó con salones negros y clutch en el mismo tono. Como acompañante escogió a su hermana Pippa Midletton, que sinceramente, no parece la misma que el día de la boda real. La hermanísima escogió para este enlace un estilimo muy serio y nada convincente, muy “de señora” con un modelo en tonos grises, combinado con una chaqueta verde de satén con detalles de pedrería en las mangas. Como complementos, tocado negro, los mismos salones que su hermana y clutch plata.











