
Chloe nos ha traido el grueso de la alfombra roja de los premios del cine británico, y yo cojo el testigo para prolongar el repaso por las intérpretes y sus vestidos. La siguiente en discordia, tras el impagable rastror de una excelsa Kate Winslet, una dulce Freida Pinto, una emergente Emma Watson, y una siempre eficiente Amy Adams, es Emily Mortimer, una actriz que me encanta, muy inglesa, que muy en su estilo romántico y frágil, muy victoriano, se enfundaba en un vestido gris de Yves-Saint Laurent colección crucero 2009.
A base de top simulando un estampado de pitón, con fajín en terciopelo dibujando un lazo, y con una falda tuleada de volantes, nada era demasiado, porque Pilati sabe lo que hace y nada se escapa a sus tablas.








