
El trabajo con pesas ayuda a mantener y desarrollar la musculatura, mientras que el yoga permite ejercitar la movilidad, el equilibrio y el control corporal
Mantener la fuerza muscular es uno de los aspectos que conviene cuidar a medida que cumplimos años, pero no es lo único que necesitamos para conservar una buena condición física. La movilidad, el equilibrio y la flexibilidad también influyen en nuestra capacidad para movernos con soltura y seguir haciendo las cosas de cada día. Por eso, combinar distintas formas de ejercicio puede ser una buena manera de trabajar el cuerpo de forma más completa.
A sus 61 años, Mariló Montero ha decidido incorporar una nueva disciplina a sus entrenamientos. La presentadora, que ya practicaba ejercicios de fuerza en el gimnasio, ha empezado a hacer yoga para complementar esas sesiones. Y, por lo que ha contado en Instagram, el descubrimiento ha sido mejor de lo que esperaba.
Mariló Montero descubre el yoga como complemento al gimnasio
"Para mi sorpresa he empezado yoga", explicaba hace unas semanas en un vídeo en su cuenta de Instagram en el que aparecía realizando su primer Sirsasana, una postura invertida sobre la cabeza que practicó con la ayuda de su profesora. "Lo estoy haciendo como complemento a mi gimnasio de fuerza. Veremos cómo evoluciona esto, pero de entrada me encanta y creo que me engancha", añadía.
La decisión de Mariló permite combinar dos aspectos importantes a partir de los 60. Por un lado, el trabajo con pesas ayuda a mantener y desarrollar la musculatura, mientras que el yoga permite ejercitar la movilidad, el equilibrio y el control corporal. No son actividades equivalentes ni una sustituye a la otra: sus beneficios pueden complementarse dentro de una rutina adaptada a las necesidades de cada persona.
El divulgador de fitness Marcos Vázquez, explica en un vídeo de Youtube que el yoga trabaja el cuerpo de forma global y contribuye a mejorar capacidades como el equilibrio, la movilidad y la coordinación. Es una práctica que puede enriquecer el entrenamiento, aunque no reemplaza el estímulo específico que necesita la musculatura para conservar la fuerza.
En el caso de Mariló, además, el yoga le está permitiendo aprender movimientos nuevos. El Sirsasana que ha compartido en redes sociales es una postura exigente que requiere técnica y control, por lo que es importante aprenderla con supervisión profesional y progresar sin forzar el cuerpo.
Mariló Montero y una nueva forma de entender el entrenamiento
La presentadora también ha explicado que su manera de entrenar ha cambiado con los años. Su objetivo ya no se limita a la apariencia física, sino que busca mantener la energía y la fortaleza necesarias para afrontar el día a día.
"Ahora entreno para estar fuerte. Para durar. Para no romperme cuando la vida aprieta", escribía en una de sus publicaciones. En otra reflexión, resumía su filosofía con estas palabras: "A esta edad, el gimnasio deja de ser un escaparate. Se convierte en un taller de mantenimiento emocional y físico. Aquí no vienes a gustar".
Esas palabras conectan con uno de los objetivos fundamentales del ejercicio a medida que envejecemos: conservar la autonomía. Tener fuerza en las piernas para subir escaleras, mantener el equilibrio al caminar o poder cargar con la compra son cuestiones cotidianas en las que influye la condición física. De ahí la importancia de no abandonar el trabajo muscular y de acompañarlo, cuando resulte adecuado, de actividades que ayuden a mantener la movilidad.
Mariló lo expresa de una forma más personal: "El cuerpo no es un adorno. Es la casa donde pasa la vida y quiero que aguante". Y el yoga se suma ahora a esa manera de cuidarse, sin desplazar el entrenamiento de fuerza que ya formaba parte de su rutina.
Fotografías | Mariló Montero
Ver todos los comentarios en https://www.trendencias.com
VER 0 Comentario