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Retrospectiva de Givenchy en el Museo Thyssen-Bornemisza: Master Class y ganas de disfrutarla

Retrospectiva de Givenchy en el Museo Thyssen-Bornemisza: Master Class y ganas de disfrutarla
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El Museo Thyssen-Bornemisza presenta la primera gran retrospectiva de los diseños del modista francés Hubert de Givenchy, un creador esencial del siglo XX y leyenda viva de la historia de la alta costura. Del 22 de octurbre de 2014 al 18 de enero de 2015

Leyendo esta noticia, difundida ampliamente por todos los medios de comunicación, enseguida me vino a la mente cuando, hace tan sólo unos meses el museo Thyssen se vio obligado a cancelar la preparación de una exposición en torno a la figura del diseñador italiano, Valentino por lo que, en su lugar, se comenzó a trabajar en esta muestra en la que que el mismísimo Givenchy, de 87 años de edad, ha trabajado en calidad de comisario.

Esta exposición, que supone la primera incursión del Museo Thyssen en el mundo de la moda, ofrece un enfoque excepcional de las creaciones de Hubert de Givenchy a lo largo de medio siglo, desde la apertura en 1952 en París de la Maison Givenchy hasta su retirada profesional en 1996.

Por lo visto, el mismísimo Hubert de Givenchy ha seleccionado alrededor de un centenar de sus mejores vestidos, procedentes de museos y colecciones privadas de todo el mundo y muchos de ellos inéditos para el público, aunque a la prensa sólo nos han llegado una quincena, más que suficientes para poder admirar la maestría de este gran maestro de la aguja y del dedal.

Desde la fundación de la maison que lleva su nombre en París en 1952, las colecciones de Givenchy han cosechado un éxito continuado. Admirador de la obra de Cristóbal de Balenciaga, de él heredó una forma de hacer y de entender la costura que se caracterizaba por la pureza de líneas y volúmenes. Givenchy fue el primer diseñador en presentar una línea de prêt-à-porter de lujo en 1954 y sus diseños vistieron a algunas de las personalidades más icónicas del siglo XX, como Jacqueline Kennedy, la Duquesa de Windsor, Carolina de Mónaco o, su musa, Audrey Hepburn.

Hubert de Givenchy que nació en 1927 en Beauvais (Francia), y ha permanecido retirado del ámbito comercial desde el año 1996 pero, además, vendió su marca en 1988 por lo que resultaba más fácil centrar la exposición en torno a la figura del creador y no de la marca.

Un diseñador clásico y exquisito muy vinculado con España, sobre todo por su inmensa admiración por su maestro Cristóbal Balenciaga. Tanto es así, que Mr. Givenchy es quien preside la fundación que lleva el nombre del modisto vasco, fallecido en 1972. Una contribución a la difusión de sus creaciones por las que recibió, en el 2011, la Orden de las Artes y las Letras de España.

Disección, entre costuras, de la exposición sobre Givenchy en el Thyssen

Después de leer con atención toda esta crónica que nos enviaba el departamento de comunicación del Museo Thyssen, en seguida pensé en los chicos de Nihil Obstat, sobre todo en Armiche Rodríguez, pues fueron ellos quienes vistieron a la ex ministra de cultura Ángeles González-Sinde el famoso día de la inauguración del museo Balenciaga en Guetaria. Así que, ni corta ni perezosa, llamé a Armiche que es una de las personas que más saben de historia de la moda en España para que me dijese qué le había parecido la selección de prendas que habían elegido para montar esta exposición.

Llamé a su taller, pero Antonio me dijo que Armiche estaba dando clases en el Instituto Europeo de Diseño, y que era mejor que lo llamara a partir de las 17,00 h. Lo llamé a las 17,30 h y volvió a darme, un vez más, toda una máster class que quiero compartir con todos vosotros.

Armiche Rodríguez: Con ocasión de la inauguración del museo Balenciaga, y al haber vestido a González-Sinde tuvimos la suerte de que nos invitaran a asistir al evento, y así pudimos conocer a Hubert de Givenchy en persona, que iba acompañado por Sonsoles Diez de Rivera.

Siempre se ha dicho que Hubert de Givenchy era uno de los discípulos favoritos de Balenciaga. Por su entendimiento con su maestro, fue uno de los pocos que mantuvo el savoir-faire y la técnica Balenciaga en vida, nutriéndose de ella. Esta devoción por su maestro se puede comprobar por la gran similitud existente no sólo en las formas de muchos de los diseños que se van a exponer, sino también en los acabados.

Hay que dejar que el tejido dicte el patrón

¿En qué se nota?

La técnica Balenciaga no sólo implica un desarrollo volumétrico, gracias al conocimiento de los tejidos, sino también unos acabados exquisitos en el interior de las mismas, además de un control técnico de todos los materiales porque, como bien decía el propio Balenciaga: Hay que dejar que el tejido dicte el patrón.

La joya de la corona

¿Cuál es el vestido de esta muestra que más te ha impresionado?

Uno de los vestidos más interesantes de esta retrospectiva es, lógicamente, el realizado para Audrey Hepburn - quizá por la carga sentimental, ya que no debemos olvidar que era el que lucía el personaje de Holly Golightly en la película Desayuno con diamantes (Breakfast at Tiffany's) firmada por Truman Capote porque, ¿quién no se ha sentido en alguna ocasión como Holly, esperando a que llegue algo que, curiosamente tenemos a nuestro lado, pero que no reconocemos? (Risas).

El vestido en cuestión está realizado en satén negro con costadillos en la espalda, y escote redondo a la caja. El cuello está apuntado en el centro de la espalda por una presilla, para conseguir un punto de visión más centrado. Las costuras del tirante parecen llevadas deliberadamente hacia delante para producir una mayor limpieza en la espalda, ya que la principal toma de este vestido es la espalda. Para lograrlo, los frunces en el delantero se llevan hacia la espalda consiguiendo así un efecto más limpio y depurado del delantero.

El vestido de Holly Golightly subastado por Christie's para la ONG Ciudad de la Alegría

Subastado por una buena causa

Viendo este vestido absolutamente cult me surge una duda, porque estoy segura que he leído que fue donado por Hubert de Givenchy a Dominique Lapierre y su mujer, fundadores de la ONG Ciudad de la Alegría para que fuese subastado. También recuerdo que lo subastó Christie's y que con los 692.000 euros que pagaron por el se construyeron 15 centros educativos en la India.

En el cine es muy habitual hacer siempre dos o tres unidades de un mismo modelo, por si la actriz se mancha mientras está rodando, se engancha o estropea el vestido accidentalmente, así que es más que probable que Hubert de Givenchy tuviese guardado a buen recaudo otro modelo.

¿Es cierto que, en un principio, iba a ser Cristóbal Balenciaga el diseñador elegido para realizar el vestuario de esta película?

(Risas). Es cierto que se barajó la posibilidad de que Balenciaga realizase este vestuario, como ya había hecho para la actriz Ingrid Bergman en la película Anastasia del año 1956. Durante aquellos años, Balenciaga vestía a toda la burguesía europea, y es posible que Audrey Hepburn oyese hablar de él durante el rodaje de Vacaciones en Roma.

Para el vestuario de cine se hacen siempre dos unidades del mismo modelo

Hay quien dice que a Cristóbal Balenciaga le disgustaba la extremada delgadez de Audrey Hepburn, y fue él mismo quien le aconsejó que visitase a su mejor discípulo, Hubert de Givenchy que tenía su taller muy cerca del suyo. La rumorología también asegura que Givenchy aceptó el encargo encantado, porque cuando le dijeron que era para la Hepburn, pensó que se trataba de Katherine Hepburn y no Audrey que, todavía, no se había hecho tan famosa.

Pero, luego se hicieron muy amigos, ¿verdad?

Ya lo creo. El vinculo que se creó entre Audrey Hepburn y Hubert de Givenchy fue tan fuerte que, prácticamente, todo el guardarropa de la actriz lo firmaba el diseñador, incluso el vestuario que utilizaba en las películas. Una relación que perduró hasta los últimos días de la actriz, pues la admiración que se profesaban era mutua.

Balenciaga vs Givenchy

¿Qué te parece si pasamos revista a algunos de los modelos que se van a presentar?

¡Perfecto! Si te fijas en estos dos modelos, el primero pertenece a Balenciaga y el segundo a Givenchy. Sus parecidos son más que razonables. La construcción del vestido es muy similar: el frunce de la falda se vuelca sobre el delantero, dejando parte del tejido en el interior del frunce, para construir el volumen en el nacimiento de la falda. Sin embargo, el largo de la manga, el escote y el largo de la falda por delante son, cien por cien, Givenchy.

Parecidos, pero no iguales

Otro vestido que me llama mucho la atención es el vestido de la túnica negra con terciopelo y bordados en la sisa. Me recuerda mucho a uno que tenía Sonsoles Díez de Ribera, y que le había hecho Balenciaga, sólo que en éste, los motivos bajaban hasta la cadera, pero la técnica del vestido parece la misma.

¡Bueno, bueno, qué fuerte! Tienes toda la razón. Cuéntanos más, por favor...

(Risas). El uso de las plumas era muy habitual en aquella época, pero en la forma de aplicarlas queda patente que vienen todas de una misma escuela. Vamos a hacer una cosa, os invito a que me acompañéis en una comparativa de lo más particular.

Vestido de noche negro con cuerpo de terciopelo y falda en faya a juego con los volantes de los puños. 1993.

Vestido de noche en satén charmeuse negro, con hombreras en terciopelo bordado con pedrería. Detalle del bordado de los hombros. 1975.

Conjunto de noche compuesto por vestido y abrigo en satén crudo, cuerpo con flores multicolores bordadas, lucido por Jackie Kennedy en el verano de 1961 durante una cena de gala en el Palacio de Versalles a la que asitió junto a su marido y Charles de Gaulle.

Vestido de noche en faya rojo cereza, con curpo bordado con pedrería y flecos. 1994.

Vestido de cóctel corto en crêpe negro con escote asimétrico ribeteado con pequeñas plumas negras. 1968.

¡Hasta la próxima!

Nos despedimos de Armiche agradeciéndole toda esta valiosísima información, y el que haya buceado entre sus archivos para ofrecernos estas fotos de modelos firmados por Cristóbal Balenciaga, gracias a los cuales hemos podido comprobar la auténtica devoción que Hubert de Givenchy sentía por su maestro y mentor.

Armiche Rodríguez nació en Las Palmas de G.C. en 1978. Desde muy pequeño, a través de la observación y el juego, desarrolla un fuerte interés hacia el mundo de la moda en la sastrería de su abuelo Tomás Hernández. Hoy, es la tercera generación de su familia dedicado a la costura. Se matricula en la Escuela Politécnica de Las Palmas de G.C. completando su formación académica en el área del diseño industrial en la Escuela Politécnica de Valencia. En el 2003 se traslada a Madrid para realizar un posgraduado sobre moda en el “Istituto Europeo di Design”. Estudio que compagina como profesor de Artes Gráficas para la Comunidad de Madrid. El fruto de todo ese esfuerzo se materializa en su marca Nihil Obstat especializada en trajes de novia.

Sitio oficial | Museo Thyssen

Hubert de Givenchy en Trendencias

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