Las uñas encarnadas, un molesto problema

Las uñas encarnadas, un molesto problema
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Uno de los mayores beneficios que he obtenido de hacerme pedicuras con regularidad, tanto en verano como en invierno, es que he dejado de sufrir las temibles uñas encarnadas. Si las uñas no se cortan bien pueden crecer indebidamente y clavarse en la piel, provocando heridas e incluso pequeños sangrados que aparecen de repente en el pie.

Eso por no hablar del dolor que supone una uña clavada sobre la carne del dedo. Antes de nada quería deciros que en casos graves, que los hay, tenéis que acudir al podólogo y tener mucho cuidado, porque se puede infectar. Si vuestro caso es más leve, como las que yo tenía, se pueden evitar y/o curar fácilmente.

En primer lugar, si sois partidarias de una buena pedicura es la mejor prevención. La especialista que os la haga os cortará la uñas de manera correcta, sin dejar picos ni aristas que puedan crecer hacia el dedo. Cuando volváis al mes la uña no habrá crecido aún lo suficiente para dar problemas y la esteticista os volverá a dejar las uñas perfectas.

Si no sois mucho de pedicuras deberéis tener mucho cuidado al cortarlas. En mi opinión lo mejor es usar un cortauñas, cuanto más grande y americano mejor. La curvatura del cortauñas colaborará a que el corte sea en la buena dirección. También podéis, si queréis, limarlas un poquito después de cortarlas.

Si ya tenéis la heridita, desinfectarla bien, aplicar un poco de pomada desinfectante (en farmacias) y taparla con una tirita buena, que no se despegue. Debido al sudor y las bacterias del calzado la herida queda muy desprotegida, por lo que toda prevención es poca. Y acudir pronto al podólogo.

En Arrebatadora | Pedicura en casa , Pedicuras en invierno ¿sí o no?

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