
Tentada he estado de meter esta campaña en el saco de mis adivina, adivinanza. No es que no reconociera a Megan Fox pero tampoco es que la haya conocido a la primera. Más bien me ha venido a la memoria Ava, la dulce (o más bien rebelde) Ava Gardner, que rompía corazones en España y esparcía sus trozos por Hollywood. La diva de ojos gatunos, labios lascivos y vida disoluta. ¿Estoy hablando de Ava o de Megan? Ya ni lo sé.







