La generación del baby boom rompe moldes, ya que cada vez más mayores de 55 años prefieren sacar rendimiento a su vivienda antes que dejarla a sus descendientes
Durante décadas, dejar la casa a los hijos fue una de esas verdades inamovibles en España. Hasta no hace mucho, dejar el piso o el apartamento de la plata a los hijos era algo que se daba por hecho. Pero los nuevos jubilados han llegado con otra mentalidad. El VI Barómetro del Consumidor Sénior de Fundación Mapfre acaba de confirmar una tendencia que ya se venía viendo en años anteriores.
Solo el 33% de los mayores de 55 años considera prioritario legar su vivienda a los hijos. En 2023 ese porcentaje era del 40%, así que la caída es llamativa. Y la verdad es que todo indica que esa cifra no va a parar de crecer.
Mientras tanto, el 36% prefiere sacar un mayor beneficio económico a su casa. Y otro dato revelador: los que están dispuestos a vender o hipotecar su vivienda han pasado del 17% en 2022 al 26% en 2025. Especialmente entre los menores de 70 años. Estos números dibujan un paisaje nuevo. El legado familiar está perdiendo peso frente a una visión más práctica de la jubilación.
La casa ya no es solo un legado, es una herramienta financiera
Lo que está pasando tiene lógica. Esta generación de seniors es diferente a las anteriores. Han llegado a la jubilación con buena salud, mayor nivel educativo y ganas de disfrutar. Quieren viajar, invertir en ocio, mantener relaciones sociales activas...
Y también hay que tener en cuenta que el aumento de la esperanza de vida implica pasar más años de pagos en salud y cuidados. Quizás hoy no sea necesario, pero puede que en unos años, necesiten una persona para las tareas domésticas, meter a una persona para que hagas las labores de enfermero o cuidador, o afrontar pagos importantes cada mes para pagar una residencia decente o para vivir cómodamente en un cohousing.
Juan Fernández Palacios, director del Centro de Investigación Ageingnomics que elabora el barómetro, lo explica así: el cambio "claro y sostenido" en cómo los seniors se relacionan con su vivienda tiene que ver con el deseo de "disfrutar del patrimonio en vida". Ya no se trata solo de mantener la calidad de vida actual, sino también de afrontar el futuro con más seguridad económica ante posibles situaciones de mala salud o dependencia.
Hipoteca inversa y otras fórmulas que están cambiando las reglas
Ahora existen alternativas para obtener ingresos de la vivienda sin abandonarla. Y el 28% de los mayores de 55 años confía en alguna de estas fórmulas. La que más tracción está ganando es la hipoteca inversa, que permite obtener rendimiento a cambio de hipotecar parte de la vivienda. Un 15% confía en esta opción, frente a otras como la nuda propiedad, que va en declive.
La ventaja está clara: puedes convertir tu casa en un ingreso mensual mientras sigues viviendo en ella. Para muchos jubilados con pensiones ajustadas, esto marca la diferencia entre vivir con apuros o hacerlo con holgura.
No es egoísmo, es supervivencia
Pero hay más trasfondo en esta historia. Iñaki Ortega, doctor en Economía y codirector del barómetro, apunta algo que se menciona menos: la precariedad laboral de los hijos. Cada vez más seniors ayudan económicamente a su familia. De hecho, el 52% lo hizo en el último año según la encuesta. Una posible explicación de por qué quieren sacar dinero extra de su vivienda es precisamente para dárselo a sus hijos ahora, cuando realmente lo necesitan.
Esta teoría cobra sentido si miramos las cifras de donaciones en vida: han aumentado un 67% en siete años. Los notarios hablan de un "mecanismo jurídico de solidaridad intergeneracional". Traducido: muchos padres prefieren dar ese dinero ahora, cuando sus hijos luchan por pagar hipotecas o simplemente por llegar a fin de mes, en lugar de esperarse a que hereden una casa dentro de 20 o 30 años.
El fin de una era
Lo que estamos viendo es un cambio profundo en cómo entendemos el patrimonio familiar. La vivienda ya no es ese tesoro sagrado que se transmite de generación en generación pase lo que pase. Ahora es un activo más. Y como tal, puede usarse para mejorar la vida presente en lugar de preservarlo obsesivamente para el futuro.
No se trata de que los padres quieran menos a sus hijos. Se trata de que han entendido algo fundamental: disfrutar del patrimonio en vida no es egoísmo. Porque ¿de qué sirve dejar una herencia si no has podido vivir dignamente tus últimos años? ¿O si tus hijos te ven apurado económicamente y no pueden ayudarte porque ellos mismos están con el agua al cuello?
Esta nueva manera de entender el legado familiar puede sonar chocante para quien creció con la idea de que la casa se deja intacta para los hijos. Pero tiene más sentido del que parece. Al final, el mejor legado que puedes dejar es haber disfrutado de tu vida sin ser una carga para nadie. Y si encima puedes ayudar a tus hijos cuando realmente lo necesitan, mejor que mejor.
Fotografías | Freepik, Freepik, Freepik
En Trendencias | Si eres autónomo y has cotizado a la Seguridad Social, esto es lo que vas a cobrar de pensión
En Trendencias | No hace tanto lo de jubilarse a los 70 era ciencia ficción. Ahora es una realidad que está cada vez más cerca
En Trendencias | Este es el número de años que tienes que cotizar para poder acceder a la jubilación en España, según un experto (y cuánto se cobra realmente)
Ver todos los comentarios en https://www.trendencias.com
VER 0 Comentario