Según este experto, cuidar la alimentación y el intestino es mejorar el bienestar emocional
Solemos pensar que nuestro bienestar emocional depende exclusivamente de lo que sucede en nuestro cerebro, y de lo que hacemos para mejorar nuestra salud mental. Pero cada vez más, la ciencia nos demuestra que existe un órgano mucho más influyente de lo que imaginamos en nuestra felicidad: el intestino. Y en particular, parte de esa sensación de bienestar depende de la microbiota.
Así lo explica el cirujano Mario Alonso Puig en su cuenta de TikTok, donde comparte información sobre la conexión entre lo que comemos y cómo nos sentimos. "El 90% de la serotonina, una hormona fundamental en la sensación de bienestar conocida como la hormona de la felicidad, la produce el intestino", afirma este médico. Una cifra que diversos estudios científicos confirman, y que nos obliga a replantear la importancia que le damos a nuestra salud digestiva.
El intestino, nuestro segundo cerebro
El cirujano explica que "nos solemos enfocar en el cerebro cuando pensamos en nuestro bienestar emocional. Pero la ciencia ha demostrado que el intestino juega un papel fundamental en la regulación de nuestras emociones". No es casualidad que actualmente al tubo digestivo se le denomine también segundo cerebro, un término que refleja la importancia de este órgano más allá de la simple digestión.
"El Cuidado de lo que comemos no solo afecta a nuestra salud física, sino que tiene un impacto directo en nuestro estado de ánimo y en cómo enfrentamos la vida diariamente", señala el doctor.
La microbiota, la clave del equilibrio emocional
Según explica Mario Alonso Puig, la microbiota intestinal, ese conjunto de microorganismos que vive en nuestro tubo digestivo, juega un papel fundamental. "Cuando tu microbiota consume alimentos ricos en fibra, probióticos y prebióticos, bacterias saludables, y evita los ultraprocesados, tendrás un intestino sano y regularás mejor tus emociones", explica el cirujano.
Esta afirmación tiene sentido cuando entendemos que las bacterias intestinales son capaces de sintetizar neurotransmisores como la serotonina, la dopamina y el GABA, entre otros. Es decir, estos pequeños habitantes de nuestro intestino tienen la capacidad de influir directamente en nuestras emociones.
La conexión mente-cuerpo
"La conexión mente cuerpo cuando estás estresado o ansioso lo nota tu intestino causando molestias digestivas", explica el doctor Alonso Puig. Muchos de nosotros hemos experimentado esa sensación de malestar estomacal antes de una situación estresante o sentido "un nudo en el estómago" cuando estamos nerviosos. Pero lo que quizás no sabíamos es que esta relación funciona en ambas direcciones.
"Pero no solo es eso, sino que también afecta a tu salud mental", advierte. Es decir, un intestino inflamado o con una microbiota desequilibrada puede traducirse en ansiedad, cambios de humor e incluso depresión. El nervio vago, que conecta el intestino con el cerebro, permite que las señales emocionales viajen constantemente en ambos sentidos.
Alimentación para la felicidad
Entonces, ¿qué podemos hacer al respecto? El consejo del doctor es claro: "Cuidar tu alimentación puede ayudarte a reducir el estrés y mejorar tu bienestar general". La clave está en mantener una microbiota equilibrada mediante una dieta adecuada.
Los expertos recomiendan aumentar el consumo de alimentos ricos en fibra como frutas, verduras, legumbres y cereales integrales. También son importantes los alimentos fermentados como el yogur, el kéfir o el chucrut, que aportan probióticos naturales. Y fundamental es reducir o evitar los alimentos ultraprocesados, el azúcar refinado y las grasas saturadas, que alimentan bacterias perjudiciales y comprometen la salud intestinal.
Al final, como señala Mario Alonso Puig, cuidar nuestro intestino no es solo una cuestión de salud física, sino también una inversión en nuestro bienestar emocional. Porque, al parecer, la felicidad también se cocina en nuestro plato.
Fotografías | Mario Alonso Puig, nensuria para Freepik
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