El encargado de cerrar la cuarta jornada de la Cibeles Madrid Fashion Week fue un nombre ya asentado dentro del mercado de la moda española: Adolfo Domínguez. El diseñador gallego volvió a afrontar sus habituales diseños que consisten en mezclar tradición y modernidad de forma moderada con la intención de satisfacer a un público medio y lograr unas buenas ventas.
Para la colección Otoño-Invierno 2011/2012 sorprendió ver tanto color en toda la línea, la cual por momentos parecía sacada de la primavera-verano más cercana con intensos colores.







