
Los residuos de una empresa de zumos transformaron un socarral de Guanacaste
Hay experimentos científicos que suenan bien sobre el papel y otros que, la verdad, parecen una broma. El que te presento hoy pertenecía al segundo grupo. Imagina una escena en la que 12.000 toneladas de cáscaras de naranja se arrojan sobre un terreno reseco, casi muerto. Cualquiera diría que aquello iba a terminar en desastre. No fue así ni de lejos. Cuando los científicos volvieron años más tarde a evaluar qué había ocurrido, se encontraron con que el paisaje había cambiado tanto que les costó encontrar dónde se había hecho.
De terreno biológicamente perdido a zona para arrojar deshechos
Tenemos que volver atrás en el tiempo para entender bien qué ocurrió. Esta curiosa historia tuvo lugar en la preciosa Costa Rica en los años 90. Cerca del Área de Conservación de Guanacaste, con varios parques nacionales y un refugio de vida silvestre, se instaló la empresa de zumos Del Oro. Esta empresa necesitaba un sitio en el que desechar las cáscaras de naranja, y tenía varios terrenos boscosos colindantes con el parque que no tenía intención de cultivar, así que llegó a un acuerdo nacido de una original idea de Daniel Janzen y Winnie Hallwachs, ecólogos de la Universidad de Pensilvania y graduados de Princeton.
El matrimonio, que trabajó durante muchos años como investigadores y asesores técnicos en Guanacaste, presentó una propuesta a Del Oro, si donaba parte de su terreno forestal al Área de Conservación Guanacaste, la empresa podría depositar sus residuos de cáscara de naranja para su biodegradación, sin coste. Se arrojarían en una parte del terreno, infértil y seca, que no podía regenerarse por sí sola, dentro de Guanacaste.
Durante un año, mil camiones vertieron cáscaras y pulpa de naranja en el terreno. 12.000 toneladas en total hasta que la Corte Suprema de Costa Rica dió la razón a TicoFruit, una empresa rival que presentó una demanda alegando que se había "profanado un parque nacional". El terreno ya estaba cubierto de cáscaras de naranja, y quedó prácticamente olvidado durante los siguientes 15 años.
El impresionante cambio en Costa Rica
Aunque Janzen explicó a Timothy Treuer, también ecólogo de la Universidad de Princeton, que algunos taxónomos habían ido a la zona, no se había hecho un análisis real después de tantos años de lo que las naranjas habían provocado. Según Treuer "normalmente no se asocia la eliminación de residuos con los beneficios para la biodiversidad, algo que es bueno para el medio ambiente", pero en 2013, cuando volvieron a la zona, vieron que se había pasado de un desierto a una zona completamente diferente. Frondosa, exuberante y con tanta vegetación que el propio Treuer aseguraba “estaba todo tan cubierto de árboles y enredaderas que ni siquiera podía ver el letrero de 2 metros de largo con letras amarillas brillantes que señalaba el lugar, que estaba a solo unos metros de la carretera”.
Los residuos de cáscara de naranja habían transformado la tierra en una selva con el triple de diversidad de especies arbóreas que la parcela de control adyacente, un suelo más fértil y una cubierta vegetal mucho más densa. El experimento fue un éxito y según la investigación se produjo un crecimiento inducido por las cáscaras de naranja. Aunque no se sabe exactamente qué ocurrió, la principal hipótesis es que las cáscaras enriquecieron el suelo empobrecido mientras sofocaban las gramíneas invasoras que impedían crecer a los árboles jóvenes. En seis meses, los residuos de naranjas transformaron un suelo que recuperó un terreno que llevaba años bloqueado ecológicamente.
“Es lamentable que vivamos en un mundo con ecosistemas degradados y con escasez de nutrientes, pero también con flujos de residuos ricos en nutrientes. Nos gustaría que estos dos factores se integraran”, aseguraba Treuer. Costa Rica es un país que te cambia la vida de mil maneras distintas, y un ejemplo de es posible que se integren esos dos factores de los que habla el ecólogo. Esta historia es la prueba viva de que puede conseguirse y de que si hay un lugar en el mundo que sea “pura vida”, es Costa Rica.
Fotos | Daniel Janzen & Winnie Hallwachs
En Trendencias | El hombre que ganó la lotería 14 veces sin hacer trampas. Su truco eran tan sencillo que lo acabaron prohibiendo
En Xataka | Los Ángeles lleva una década pintando sus calles de blanco para combatir el calor. No es la mejor idea
Ver todos los comentarios en https://www.trendencias.com
VER 0 Comentario