Tres cafés al día podrían proteger del alzhéimer, según un estudio de Harvard: pero debe ser con cafeína

Un estudio con más de 130.000 participantes seguidos durante 37 años muestra que el consumo moderado de café o té reduce el riesgo de demencia en un 18%

Nacho Viñau

Editor

El café forma parte de la rutina diaria de millones de personas en todo el mundo. Para muchos, (entre los que me incluyo) es el ritual imprescindible con el que comienza el día. Pero más allá del impulso de energía que proporciona, la ciencia lleva años investigando sus efectos sobre la salud, y los resultados siguen siendo objeto de debate en la comunidad médica. Y no solo porque los bebedores de café tengan una microbioma intestinal más diverso que los no bebedores de café, o porque proteja contra los infartos. 

Un nuevo estudio de la Universidad de Harvard acaba de aportar datos significativos sobre la relación entre el consumo de café y la protección frente a enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer. Los resultados, publicados en la revista científica JAMA, señalan que beber entre dos y tres tazas de café con cafeína al día se asocia con un menor riesgo de desarrollar demencia. En el caso del té, habría que tomar de una a dos tazas. 

El estudio que ha seguido a más de 130.000 personas durante 43 años

La investigación ha analizado los datos de 131.821 participantes del Nurses' Health Study y del Health Professionals Follow-up Study, dos de los estudios epidemiológicos más extensos y longevos que existen. Y el seguimiento se ha prolongado durante un periodo de hasta 43 años, lo que permite observar la evolución real de la salud cognitiva de los participantes a largo plazo.

Durante este tiempo, se registraron 11.033 casos de demencia. Al comparar los datos, los investigadores observaron que quienes consumían mayores cantidades de café con cafeína presentaban un riesgo significativamente menor de desarrollar esta enfermedad. En términos concretos, entre quienes más café con cafeína bebían (unos 300 miligramos al día) se detectaron 141 casos de demencia cada 100.000 personas, frente a 330 casos en el grupo con menor consumo. Esto equivale a una reducción del riesgo del 18%. 

Pero ojo, si tomas más café no tiene un efecto mayor, y además, solo hace efecto si es café con cafeína, y no descafeinado. Esos 300 miligramos de café necesarios para disfrutar de los efectos del café se plasman en tres cafés americanos, tres o cuatro expresos al día, o cuatro o cinco cafés de cápsula. 

Daniel Wang, científico asociado de la División Channing de Medicina de Red del Mass General Brigham y profesor asistente en la Facultad de Medicina de Harvard, ha explicado el origen de la investigación: "Al buscar posibles herramientas para la prevención de la demencia, pensamos que algo tan común como el café podría ser una intervención dietética prometedora, y nuestro acceso exclusivo a datos de alta calidad a través de estudios que se han estado realizando durante más de 40 años nos permitió dar seguimiento a esa idea".

Los resultados más destacados se observaron en quienes consumían de dos a tres tazas de café con cafeína o de una a dos tazas de té al día. Estas personas no solo mostraron un menor riesgo de desarrollar demencia, sino que también reportaron menos problemas de memoria y concentración durante las evaluaciones realizadas a lo largo del estudio. Las mujeres del Nurses' Health Study obtuvieron resultados ligeramente mejores en pruebas de memoria y razonamiento, aunque las diferencias se atenuaron al considerar el rendimiento cognitivo global.

El café descafeinado no sirve para combatir el alzhéimer

Un dato relevante es que el café descafeinado no mostró estos beneficios, lo que sugiere que la cafeína podría ser el componente activo responsable de los efectos neuroprotectores observados. El té también mostró resultados positivos similares, reforzando la hipótesis de que la cafeína juega un papel importante en la protección cognitiva.

Yu Zhang, estudiante de doctorado en Harvard Chan School y coautor principal del estudio, ha señalado que los efectos se observaron independientemente de la predisposición genética: "También comparamos a personas con diferentes predisposiciones genéticas a desarrollar demencia y vimos los mismos resultados, lo que significa que el café o la cafeína probablemente sean igualmente beneficiosos para las personas con alto y bajo riesgo genético de desarrollar demencia".

Tanto el café como el té contienen compuestos bioactivos, entre ellos polifenoles y cafeína, que en investigaciones previas han mostrado capacidades neuroprotectoras. Estos componentes pueden ayudar a reducir la inflamación y el daño celular, factores asociados al deterioro cognitivo.

A pesar de los resultados prometedores, los propios investigadores insisten en mantener la cautela. Wang ha recordado que "la magnitud del efecto es pequeña y que existen muchas maneras importantes de proteger la función cognitiva a medida que envejecemos. Nuestro estudio sugiere que el consumo de café o té con cafeína puede ser una pieza de ese rompecabezas".

Porque como siempre que se habla de alimentación y salud, ningún alimento o bebida por sí solo puede prevenir enfermedades. Mantener un estilo de vida saludable que incluya una dieta equilibrada, ejercicio regular, control del estrés y una buena calidad del sueño sigue siendo fundamental para proteger la salud cerebral a largo plazo.

Fotografías | karlyukav, KamranAydinov, Freepik,

En Trendencias | José Abellán, cardiólogo: "Si tomas leche solo con un chorrito de café, los beneficios del café se pueden anular hasta en un 95%"

En Trendencias | Este cardiólogo habla sobre el café y lo deja claro: "Las personas que toman café tienen una mejor salud cardiovascular”

En Trendencias | La ciencia ha encontrado una nueva vía para prevenir el Alzheimer: lavarse mejor los dientes



Ver todos los comentarios en https://www.trendencias.com

VER 0 Comentario