La actriz sigue demostrando que la vitalidad no entiende de edad
La vida de Sofía Loren es como de película. Nació en la Italia de la posguerra, creció entre dificultades económicas y gracias a su intuición, magnetismo y carácter conquistó Hollywood. De sus inicios como modelo y en concursos de belleza a convertirse en un icono global, trabajó con los grandes directores de su época y marcó un hito al ganar el Oscar por 'Dos mujeres', con película de habla no inglesa. Pero, más allá del brillo y los flashes, su verdadera base siempre ha sido lo personal: su relación con Carlo Ponti y sus hijos, ese lugar al que volver y desde el que sostenerlo todo.
A sus 91 años, lo impresionante no es solo la edad, sino cómo ha llegado a ella con la misma vitalidad que hace 20. La respuesta está en: moverse a diario, cuidarse sin obsesiones y, sobre todo, disfrutar de la vida. "Más que al cumplir 90 años, me he dado cuenta de que la edad es un estado mental”, dice Sophia Loren en esta entrevista. "Me despierto y me cuesta creer que llevo casi un siglo en este mundo, porque aún veo un largo camino por delante con tantas cosas que hacer, lugares que visitar y gente que conocer (...) Para ser sincera, ojalá mis rodillas y mi espalda sintieran lo mismo, porque son las únicas que me recuerdan la edad que tengo”.
Hace un par de años, Sofía sufría una aparatosa caída que le fracturó el fémur, pero eso no le impidió viajar para reencontrarse con su familia y celebrar el cumpleaños de su nieta. “Es una persona que se entrega por completo a cada reto que la vida le presenta”, dice su hijo Edoardo Ponti. "La caída fue solo uno más", asegura.
Caminar, sonreír y saborear la vida sin remordimientos
Sophia Loren siempre ha reivindicado el placer de disfrutar sin culpa de un buen plato de pasta, al mismo tiempo que ha confesado su debilidad por los paseos al aire libre, ese pequeño ritual diario que le permite moverse, desconectar y recargar energía.
Según recoge InStyle, en la revista Exanimo Beauty, Sophia Loren contaba que le gusta madrugar para hacer algo de actividad física. Y es que la actriz apuesta por una vida basada siempre en el optimismo y el bienestar: salir a caminar, mantenerse activa y pensar que "a la vuelta de la esquina siempre puede haber algo bonito. Siempre pienso en positivo. Es muy raro encontrarme triste o melancólica".
A su edad, Sophia Loren continúa realizando una rutina sencilla y, podríamos decir que entre sus hábitos favoritos están salir a caminar a diario y mantener una actitud optimista. Un gesto tan cotidiano como un paseo al aire libre no solo despeja la mente, también es uno de los mejores aliados para la salud cardiovascular, especialmente a edades avanzadas: mejora la circulación, ayuda a controlar la presión arterial y mantiene el corazón en forma sin someter al cuerpo a un estrés excesivo.
Si sumamos esto a su positivismo ese combo se convierte en un binomio clave y para envejecer con vitalidad y energía, demostrando que para cuidarse no siempre hacen falta grandes cambios sino que se trata de pequeñas decisiones del día a día. "El ejercicio físico te hace más elegante, después de un poco de gimnasia, caminas como si toda la calle fuese tuya", asegura Sophia.
Fotografías | Gtres, @simplysophialoren
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