
Michael Jackson no era solamente un niño prodigio convertido en cantante: Michael Jackson fue un icono de los setenta, ochenta y noventa cuyos problemas existenciales, líos con la justicia y excentricidades varias, no hicieron su figura más grande ni le restaron mérito a su verdadero cometido. La música.
Si me lo permitís, Michael no podía haber elegido “mejor momento” para dejarnos, y es que éste, gracias a Balmain entre otros, era el año no solamente de su vuelta a los escenarios sino el año del resurgimiento de los grandes símbolos que hicieron de el rey del pop el epicentro de un movimiento cultural y estético.
Y es que este 2009 ha sido el año del renacimiento de las chaquetas con hombreras, los guantes metálicos, los sombreros, los blazers de lentejuelas, los brillos, los esmoquins elásticos o las exageradas cazadoras tipo biker.










