No nos importa la excusa aunque suena mejor si de por medio está la palabra benéfica. Cualquier pretexto es válido cuando se trata de sacar las mejore galas y salir a la palestra mediante el cobro de los pertinentes honorarios, pero y lo que nos entretenemos los demás con la mitad de dinero y tiempo, y con miles de kilómetros de por medio…
Se nota que ha llegado el verano y ha frenado el ritmo de conciertos, programas y rodajes porque las fiestas congregan a lo mejor de cada casa, están todas, juntas, revueltas, y resplandencientes (aunque unas más que otras, como de costumbre).
Una de las que hacía tiempo que no veíamos es a Chloë Sevigny, que aparecía así de guapa en la tercera fiesta anual Love Day patrocinada por Cartier, con un vestido blanco amarfilado que casi pondría la mano en el fuego de que es una versión modificada de un diseño de Armand Basi para este invierno (si me quemo me quemé y va a ser que me he quemado porque es de Sonia Rykiel). A su lado, Nicole Richie, con uno de los maravillosos vestidos de Dries Van Notten para este verano.









