Víctor Arpa, abogado especialista en incapacidad permanente: "Una hernia discal L5-S1 puede significar una pensión de por vida"

Víctor Arpa

Si tienes una hernia discal L5 S1 y tienes un trabajo físico, es probable que puedas conseguir una incapacidad permanente

Nacho Viñau

Editor

Los que sufren dolores de espalda, o quienes tienen a su lado personas que los tienen, saben bien que esas molestias pueden llegar a condicionar por completo la vida de quienes lo sufren. No solo por las molestias que provoca al caminar, permanecer de pie o realizar determinados movimientos, sino también por las dificultades que puede generar a la hora de mantener una actividad laboral. Y cuando las lesiones se prolongan en el tiempo y no responden a los tratamientos, pueden acabar obligando a dejar de trabajar.

Es el caso de algunas hernias discales, entre ellas la que afecta al espacio L5-S1, una de las más frecuentes en la zona lumbar. Quien lo sufre, y cuando el dolor incapacita para desarrollar una vida normal, se suele intentar acceder a  incapacidad permanente como solución a esta situación. El problema es que el proceso para acceder a este tipo de pensión es largo y está cargado de incertidumbres hasta el resultado final. Esta misma semana veíamos que el 90% de las incapacidades permanentes se deniegan en primera instancia. 

Por qué una hernia discal L5-S1 puede impedir trabajar

El abogado especializado en incapacidad permanente Víctor Arpa ha explicado en un vídeo publicado en sus sus redes sociales  que una "Una hernia discal L5-S1 y dolor constante puede significar una pensión de por vida".

Para entender el alcance de esta lesión hay que situar primero dónde se produce. La hernia discal L5-S1 afecta al disco intervertebral situado entre la última vértebra lumbar y la primera vértebra sacra. Es una zona especialmente importante para la movilidad y el soporte del peso corporal.

Víctor Arpa utiliza una comparación bastante gráfica para explicar su importancia: "La L5-S1 es la bisagra del cuerpo. Conecta tu columna lumbar con el sacro". Y añade que, cuando el disco se rompe o se desplaza, puede comprimir los nervios y provocar "dolor lumbar, ciática, pérdida de fuerza y dificultad para caminar o para estar de pie".

Según este profesional, estos síntomas pueden afectar directamente a la autonomía y al desempeño de una actividad profesional. Por eso, el abogado advierte de que "esto limita casi cualquier trabajo". Aunque el alcance de las secuelas depende de cada persona, una hernia discal L5-S1 que provoca limitaciones importantes y persistentes puede ser motivo para solicitar el reconocimiento de una incapacidad permanente.

Los dos aspectos que hay que demostrar para conseguir la pensión

En el vídeo, Víctor Arpa señala aue el diagnóstico, por sí solo, no garantiza el reconocimiento de una prestación. Para que la Seguridad Social conceda una incapacidad permanente hay que acreditar cómo afecta realmente la lesión a la capacidad laboral y que sus consecuencias tienen carácter permanente.

En palabras del abogado, "para que la Seguridad Social reconozca tu incapacidad hay que demostrar dos cosas: que el dolor es intenso y persistente a pesar de todos los tratamientos, y que tus limitaciones son permanentes".

Estas palabras coinciden con los criterios generales recogidos en la Ley General de la Seguridad Social, que contempla la incapacidad permanente para quienes, después de haber recibido el tratamiento prescrito, presentan limitaciones funcionales graves, objetivables y previsiblemente definitivas que reducen o anulan su capacidad para trabajar.

La profesión habitual también desempeña un papel importante a la hora de determinar el grado de incapacidad. No se valoran únicamente las características de la lesión, sino sus consecuencias sobre las tareas que realiza la persona afectada.

El reconocimiento puede llegar por la vía administrativa, mediante el procedimiento correspondiente ante el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), o a través de los tribunales si la solicitud es denegada y la persona afectada decide reclamar judicialmente. De hecho, Arpa asegura que en su despacho han conseguido "sentencias favorables incluso después de que otros casos fueran rechazados".

Cuánto se puede cobrar por una incapacidad permanente por hernia discal

Si se reconoce una incapacidad permanente total, la pensión equivale, con carácter general, al 55% de la base reguladora. Este grado se concede cuando las secuelas impiden realizar las tareas fundamentales de la profesión habitual, aunque la persona pueda dedicarse a otra actividad diferente.

El porcentaje puede aumentar hasta el 75% en la denominada incapacidad permanente total cualificada. Para ello, además de tener 55 años o más, deben concurrir circunstancias que permitan presumir dificultades para encontrar empleo en una actividad distinta de la habitual.

Víctor Arpa explica estas cantidades con un ejemplo: "Con esta lesión podrías conseguir una incapacidad permanente total y cobrar el 55% de tu base reguladora, o el 75% si tienes más de 55 años". Y añade que "Si tu base reguladora es de 1.500 euros, hablamos de unos 825 a 1.125 euros al mes para siempre".

Existe, además, un grado superior: la incapacidad permanente absoluta. En este supuesto, las limitaciones impiden desempeñar cualquier profesión u oficio y la prestación equivale al 100% de la base reguladora.

"Si la incapacidad permanente fuera absoluta, sería el 100%, es decir, cobrarías 1.500 euros al mes", señala el abogado tomando como referencia esa misma base reguladora.

En cualquier caso, es importante señalar que no existe una concesión automática de la pensión por tener una hernia discal L5-S1. Cada expediente se estudia individualmente y son las secuelas, su gravedad, su evolución y su repercusión sobre la capacidad para trabajar las que determinan si corresponde reconocer una incapacidad permanente y en qué grado.

Fotografías | Instagram de Víctor Arpa, jcomp para Magnific

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