
Correteaba por el Madrid que le vio crecer, y recuerda con un amor muy especial a su familia y todo lo que vivió con ellos
Aunque el imaginario popular dice que nunca conozcas a tus ídolos, no podemos evitar tener cierta curiosidad sobre la vida de personajes públicos. ¿Cómo fue su infancia? ¿Por qué decidieron elegir el camino que luego les hizo famosos? O en qué ha invertido lo ganado en más de 30 años de carrera. Detrás de una figura pública siempre hay una historia humana, y Maribel Verdú, la actriz española de 56 años, no es una excepción.
En el libro ‘Maribel Verdú’ que escribió la crítica de cine Núria Vidal y publicó Plaza y Janés, podemos ver algunos recuerdos de su vida. El libro no es una biografía convencional sino un relato a dos voces que alterna el punto de vista de Maribel Verdú y el de Núria Vidal y que nos muestra algunas curiosidades de la actriz, como su merienda favorita cuando era niña. "Me pasaba todo el día jugando en la calle. Y para merendar, me comía un exquisito bocadillo de leche condensada con rodajas de plátano preparado por mi madre”, explicaba la actriz.
Aunque ahora le gusta desayunar “mi mermelada con mi pan o mi leche con galletas”, como comentaba en entrevistas posteriores, ese pan con leche condensada y plátano sigue siendo un recuerdo de su infancia que le hace sonreír. Para prepararlo solo necesitas un buen pan de pueblo en el que untar la leche condensada como si fuera un poco de mantequilla y por encima, colocar unas rodajas de plátano. Si quieres darle un toque más gourmet, puedes tostar las rodajas de plátano en una sartén con un poco de mantequilla fundida para aportarle un toque ligeramente caramelizado.
Una infancia recordada con cariño
Recordando su infancia Verdú afirmaba que donde pasaba más tiempo era en casa de sus abuelos. "Me crié en casa de mis abuelos. Vivía allí, en aquella casa enorme, con todas mis tías. En casa de mi madre eran 8 hermanos, cuatro chicos y cuatro chicas, pero en esa época los chicos ya se habían ido de casa", explicaba. “Mi abuelo era militar, coronel, bastante de derechas y muy tradicional. Pero todas mis tías eran socialistas. Me acuerdo de que me llevaban al Parque del Oeste a oír a Rosa León. Iban con sus novios y me encantaba que me subieran en sus hombros", recordaba la actriz.
Nació en Madrid en 1970, y vivió entre Alcorcón y el barrio de Argüelles. Su infancia fue la de una niña normal y aseguró que "era feliz en el colegio, nunca he hecho pellas. Ni un día de mi vida. Primero porque no me atrevía". Tanto sus abuelos como sus padres “eran muy estrictos", recuerda. “Nunca me han pegado, pero estrictos sí. Cuando mi madre me hacía un gesto con los ojos, yo ya sabía qué tenía que hacer. Me quedaba callada. No hacía falta que me dijera nada más". Su educación también estuvo marcada por haber estado en un colegio de monjas. La actriz recordaba que en el colegio le decían que “cuando en un cesto de manzanas hay una podrida, contamina a todas las demás. La manzana mala era yo, naturalmente", declaraba.
Cuando llegaba el verano y se iba con sus padres de vacaciones, Verdú recuerda que “mi padre se echaba la siesta mientras mi madre y yo nos íbamos a comer helado o las dos solas a la playa”, y afirma. Pasaba los veranos entre A Coruña y Alicante, y según cuenta, "mi padre me hacía aguadillas y eso, creo, es lo único malo que recuerdo, por culpa suya soy claustrofóbica. Mi padre jugaba mucho conmigo. Eran muy jóvenes".
Sus recuerdos de la infancia son los de una familia feliz. Se sentía cuidada y querida, y como ella misma afirmaba, tuvo unos padres "que ejercieron de padres de verdad".
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Fotos | GTres
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