
Tan importante como garantizar en el testamento el cuidado a las mascotas es dejar por escrito el nombre de una persona que compruebe que nuestro animal está siendo cuidado
Quienes conviven con un perro o un gato saben que su bienestar depende de muchas cosas, desde la alimentación hasta las visitas al veterinario o los cuidados que necesitan cuando se hacen mayores. Por eso, cuando pensamos en qué ocurrirá con ellos si algún día faltamos, una de las preocupaciones más habituales es quién se hará cargo de la mascota y si podrá mantener las condiciones de vida a las que está acostumbrada.
Incluir una previsión en el testamento puede ser una forma de dejar organizado ese futuro para evitar que los descendientes se deshagan de nuestra mascota tras nuestro fallecimiento, dejando una cantidad de dinero para asegurar esos cuidados. Sin embargo, hay una cuestión que conviene resolver antes de darlo por hecho: ¿cómo podemos asegurarnos de que la persona que recibe dinero para cuidar del animal cumple realmente con esa responsabilidad y no se desentiende de sus cuidados?
Y la notaria María Cristina Clemente ha explicado en el programa Matí Directe, de À Punt Ràdio, por qué no basta con elegir a alguien de confianza y dejarlo todo dispuesto en el testamento.
Dejar dinero para cuidar de una mascota: quién debe comprobar que se cumple la voluntad del testador
Cuando una persona decide dejar dinero a otra con una finalidad concreta, como hacerse cargo de su perro o su gato, es importante pensar qué ocurrirá si esa obligación no se cumple. No se trata únicamente de designar a alguien que cuide del animal, sino también de establecer quién podrá comprobar que el dinero se está utilizando para aquello que se había previsto.
Clemente pone el foco precisamente en ese segundo aspecto. Si no existe plena confianza en que el beneficiario vaya a cumplir lo acordado, o simplemente, para garantizar que se cumplen nuestros deseos, la notaria recomienda recurrir a una tercera persona imparcial, que pueda valorar si se está respetando la voluntad del testador.
"Si no confías plenamente en quien lo va a recibir, lo aconsejable es designar a otra persona absolutamente imparcial, que no sea la que recibiría el dinero si la primera falla, sino que es la que tiene que apreciar si efectivamente esa persona da cumplimiento a esa obligación impuesta por el testador", explica en su intervención en esta cadena de radio.
Para la notaria, una cosa es la persona que recibe el dinero y asume el cuidado del animal, y otra, quien supervisa que esa responsabilidad se esté atendiendo. Separar ambas funciones permite evitar que el control dependa exclusivamente de quien tiene interés en recibir la herencia o el legado.
El veterinario de confianza puede ser una figura clave
Pero claro, muchos se preguntarán que en quién se puede confiar a la hora de garantizar esa supervisión. La notaria señala que una solución habitual es recurrir al veterinario habitual de la mascota. Al conocer su historial clínico y sus necesidades, puede ser una persona adecuada para valorar si está recibiendo los cuidados que necesita.
Su intervención puede ayudar a comprobar cuestiones relacionadas con la atención sanitaria del animal y el seguimiento de sus necesidades. La idea es contar con alguien ajeno al reparto del dinero que pueda apreciar si se está cumpliendo la obligación establecida en el testamento.
Además, hay otro punto que conviene dejar previsto: qué sucederá con el dinero si la persona designada no cumple. La notaria señala la importancia de determinar quién lo recibirá en ese supuesto, de manera que el destino de los bienes no quede sin resolver si las cosas no salen como se habían previsto.
Fotografías | Notaría Buendía, Magnific, boryanam para Magnific
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