Dick Van Dyke atribuye su longevidad a un hábito, y la ciencia respalda su filosofía de vida

Para este icónico actor, no enfadarse y no odiar es la clave para vivir más años

Nacho Viñau

Editor

Dick Van Dyke, el icónico actor protagonista de clásicos como 'Mary Poppins', 'Chitty Chitty Bang Bang' o 'Un beso para Birdie' tiene nada más y nada menos que  100 años. Y aunque va camino de los 101, el intérprete siente que tiene 13, tal y como afirmó en una entrevista en la revista People para celebrar su nuevo libro '100 reglas para vivir hasta los 100: una guía optimista para una vida feliz'. 

En ese libro, el actor escribe que nadie está genéticamente condenado a la miseria y que la capacidad para vivir una vida con alegría está al alcance de todos, independientemente de las circunstancias.

La actitud positiva influye en la longevidad

@capricefilms

Durante la entrevista en People, Van Dyke explicó que cree que su longevidad se debe a su actitud positiva. Y más concretamente, al hecho de que nunca se enfada. "Siempre he pensado que la ira es una de las cosas que devora a una persona por dentro, y el odio también. Nunca fui realmente capaz de llegar a sentir odio. Hay cosas que no me gustan, personas que no me gustan y de las que desapruebo, pero nunca fui capaz de llegar a ese odio candente e intenso", explicaba. Y aunque señala que a veces tiene más energía que otras, señalaba que "nunca se levanta de mal humor". 

Van Dyke añadía que nunca ha sido una persona especialmente dada a ese tipo de sentimientos y que, cuando la gente le pregunta qué ha hecho bien para llegar tan lejos, suele responder que probablemente tenga que ver con esa forma de tomarse la vida.

Además, en la entrevista, el legendario actor admitía tener problemas de audición y cierta inestabilidad al caminar descalzo por su casa de Malibú, debiendo apoyarse en un bastón. Pero pese a todo, el actor sigue teniendo ese humor pícaro que siempre le ha caracterizado, y sigue contando chistes, toca el piano y canta clásicos 'Puttin On the Ritz' y 'Big Spender'. 

Una filosofía de vida con base científica

La idea de que evitar el resentimiento o el enfado pueda influir en la salud puede sonar a consejo de una persona centenaria que quiere dárselas de filósofo pacifista. Pero lo cierto es que la investigación científica lleva años encontrando relaciones entre bienestar emocional y esperanza de vida. Una de las líneas más reveladoras tiene que ver con los telómeros, las estructuras que protegen los extremos de nuestros cromosomas y que funcionan como un reloj biológico del envejecimiento celular. A medida que envejecemos, los telómeros se acortan de forma natural, pero ciertos factores aceleran ese proceso. El estrés crónico y las emociones negativas sostenidas (como la hostilidad o la ira repetida) son uno de ellos.

Un estudio publicado en PubMed sobre veteranos militares estadounidenses encontró que puntuaciones elevadas de hostilidad estaban asociadas de forma independiente con un acortamiento de los telómeros, incluso después de controlar variables como la edad, el peso o el historial de salud mental. Los autores de esta investigación concluyeron que intervenir para reducir la hostilidad podría ayudar a mitigar el riesgo de envejecimiento celular acelerado.

Mientras que este estudio estaba asociado a la hostilidad como premisa para explicar el acortamiento de la vida, también hay estudios que señalan que llevar una vida feliz y sin enfados ayuda a ser más longevo. En un estudio sobre Felicidad y longevidad en los Estados Unidos, firmado por Elizabeth M Lawrence, Richard G Rogers y Tim Wadsworth, confirmaron que las personas que declaraban sentirse más felices tendían a vivir más tiempo que aquellas con niveles bajos de bienestar.

Otra investigación muy citada, publicada en Applied Psychology: Health and Well-Being, concluyó que las emociones positivas predicen una mayor longevidad y mejor salud física, incluso cuando se tienen en cuenta otros factores médicos o de estilo de vida.

También hay trabajos que apuntan en la misma dirección desde otra perspectiva. Un estudio clásico de la Universidad de Yale observó que las personas mayores con percepciones más positivas sobre el envejecimiento vivían de media 7,5 años más que aquellas con visiones negativas de la vejez. Y en 2019, investigadores de Harvard y de la Universidad de Boston publicaron en las Proceedings of the National Academy of Sciences un estudio con más de 70.000 mujeres y 1.400 hombres seguidos durante décadas. La conclusión fue que las personas más optimistas vivían entre un 11 y un 15% más que las menos optimistas, y tenían entre un 50 y un 70% más de probabilidades de llegar a los 85 años. Todo ello con independencia de factores como el tabaquismo, la dieta o el ejercicio.

En conjunto, estas investigaciones sugieren que la forma en que gestionamos emociones como el estrés, el resentimiento o la frustración puede tener efectos reales sobre el organismo. El enfado constante está relacionado con mayores niveles de estrés fisiológico, algo que a largo plazo afecta al sistema cardiovascular y a procesos celulares asociados al envejecimiento.

Un consejo simple que muchos científicos comparten

Eso no significa que la longevidad dependa solo de la actitud. La genética y los hábitos diarios, como la actividad física, la alimentación o el entorno social siguen siendo factores determinantes.

Pero cada vez más investigaciones coinciden en algo que Dick Van Dyke resume de forma muy sencilla: la forma en la que reaccionamos ante lo que nos ocurre también importa. Y quizá por eso, cuando le preguntan cómo ha llegado a los cien años, su respuesta no habla de dietas ni de rutinas extremas, sino de algo mucho más cotidiano: intentar no vivir enfadado.

Fotografía | @official_dick_van_dyke

En Trendencias | A sus 78, Arnold Schwarzenegger volverá a interpretar a uno de los héroes más icónicos del cine de los 80: Conan el Bárbaro

En Trendencias | Jason Statham, a sus 58: "Nada de fritos, una hidratación a conciencia, y no como nada después de las siete de la tarde"

En Trendencias | Chuck Norris a sus 86 años: "Las artes marciales son mi pasión, y practicarlas en la piscina me ayuda a mantenerme en forma y aliviar la presión de mis articulaciones"


Ver todos los comentarios en https://www.trendencias.com

VER 0 Comentario